Javier Aquino tuvo que ser sustituido al minuto 62 del partido de Mundial de Clubes entre Tigres y Ulsan Hyundai.

El oaxaqueño impactó potentemente con Kim Kee-hee y tuvo que salir en camilla.

La preocupación en el rostro de los jugadores de ambos clubes era palpable, ya que Aquino sí presentó movimiento pero se veía en mala condición física.

El futbolista de Tigres pasó a la historia del futbol con las nuevas medidas implementadas por FIFA, al ser el primer jugador sustituido sin que cuente como cambio para un equipo, y así, proteger a los futbolistas en las conmociones cerebrales.

Tras el partido, mismo que ganó Tigres 2-1 con doblete de André-Pierre Gignac, el equipo mexicano publicó un video en el que se ve a Aquino llegando al hotel de concentración, rengueando levemente y con la cabeza vendada.

Tigres explicó que Aquino sufrió un traumatismo en la cabeza que no tuvo alteración neurológica, y que requirió dos puntos de sutura.

Tras las radiografías realizadas al jugador, los resultados fueron calificados como “normales” y el pronóstico fue “reservado a evolución”.

A través de sus redes sociales, Javier Aquino mandó un mensaje de aliento, y agradeció a todos por los mensajes.

"Estamos bien, ya me realicé todos los exámenes necesarios y la sutura en la herida, estamos listos para lo que viene. Bendiciones a todo", escribió acompañado con una foto con el vendaje en la cabeza.

Será en los próximos días que Javier Aquino se someta a nuevos estudios, y en caso de aprobar el protocolo de conmociones, estará listo para la semifinal del Mundial de Clubes el próximo domingo cuando enfrenten al Palmeiras.