Una de las contrataciones más llamativas de todos los tiempos en el futbol mexicano es la de Josep Guardiola a Dorados de Sinaloa, la cual se concretó en buena parte por la internvención de Washington Sebastián Abreu.

“Lillo se me acercó y me dijo ‘Seba, tienes que ayudarme a terminar de convencerlo para que venga”, confesó el ‘Loco’ para TyC Sports.

El exgoleador charrúa reveló que en conversaciones teléfonicas con el ho DT del Manchester City desviaba la atención cuando el catalán le preguntaba por las instalaciones del club, las cuales, en aquellos tiempos, no eran precisamente las mejores.

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“Le dije que en la ciudad había playa, que el estadio estaba muy lindo y el grupo era muy bueno. Me preguntaba siempre por las instalaciones pero yo le repetía lo mismo, ya no sabía qué más decirle”, relató Abreu.

Finalmente, Guardiola terminó por convencerse y jugó en Dorados  en el Clausura 2006, donde ya mostraba sus condiciones como estratega.

“Tenerlo de compañero fue lindo pero feo a la vez porque te dabas cuenta de que era un adelantado. Yo pensaba ‘¿Cómo puede ser que antes de que le llegue la pelota ya tenga dos o tres opciones de pase?’. Y te sentías un burro porque nosotros estábamos esperando a que la controlara para marcarle el pase”, concluyó el ‘Loco’.