Puede que sea cierto. Los colores no los escoge el fanático, ellos te eligen a ti y así sucedió en esta particular historia.

Él es Martin Albert, un surfista de Ocean Beach, San Diego, con un buen número de amigos en Tijuana que un día conoció a Xolos y sin saberlo, empezaba una historia de amor por el equipo de la frontera.

"Escuché pór primera vez de Xolos en 2011 por un compañero de trabajo. Me explicó que había un equipo de futbol que ascendió de Segunda. Le dije ¿En serio? ¡Quiero ir a verlos! Los boletos estaban agotados, eso nos sorprendió (…) Bajamos dos semanas después con un grupo de amigos y también estaban agotados (…) A la siguiente semana un amigo me vendió sus boletos en 100 dólares. Antes del juego me puedo sentar a tomar una cerveza y platicar con quien sea. Todos somos como una familia, yo me siento parte de la 'raza'"

Esta es una pieza especial de Olga Hirata y La Última Palabra que te llevará a conocer una historia distinta entre dos paises unidos por un sentimiento. 

¡Conócela completa!