El 8 de julio de 1990 Argentina se enfrentó a Alemania en la final de la Copa del Mundo; la 'Albiceleste' se tuvo que conformar con el subcampeonato, pero lo más doloroso fue el anuncio de quien entonces era su máximo exponente: Diego Armando Maradona.

Maradona fue claro, era su última Copa. No más partidos representando a su selección, pero el 5 de septiembre de 1993, las cosas cambiarían.

Argentina perdió 0-5 ante Colombia en el Monumental, lo que puso a los sudamericanos en la zona de repechaje; Australia era el rival a vencer si querían acceder al Mundial de Estados Unidos 1994. ¿El arma sorpresa de Alfio Basile? Claro, 'El 10', portando el brazalete de capitán y liderando a sus compañeros.

En la ida, que terminó con empate a uno, 'El Pelusa' colaboró con una asistencia; mientras que en la vuelta, donde Argentina se impuso 1-0, fue el armador de juego de principio a fin.

Eventualmente, el delantero jugaría en dos partidos de otro Mundial, el de Estados Unidos 1994.

Así que aún hay un dejo de esperanza; no todo está perdido. Si Maradona lo hizo, ¿por qué Lionel Messi no?