Bayern Münich buscó sellar su título con una goleada y en poco tiempo se acercó al objetivo, porque Mario Götze estiró la diferencia y puso el 2-0.

Otra vez por derecha, la pelota llegó a Kingsley Coman y rápidamente descargó con Super Mario, que con un gran control se metió en el área y con un remate justo en la salida del arquero, terminó marcando el 2-0 con mucha clase.

En la segunda parte, "Sunny" recibió un rechazo malo de Miiko Albornoz y con un fuerte remate colocó la pelota adentro del arco con un fuerte remate.