El extremo brasileño Douglas Costa regresará al Bayern Múnich, cedido
por el Juventus Turín, durante una temporada, como lo confirmó el club
alemán después de que la noticia circulara en varios medios de
comunicación.

"Tuve una época muy exitosa en Múnich y
estoy convencido de que volveremos a ganar títulos juntos", dijo Costa
en declaraciones difundidas por el Bayern a través de su página web.

Costa estuvo en el Bayern entre 2015 y 2017, jugó 77 partidos y marcó 14 goles.

"Douglas ya conoce el Bayern y se adaptará", dijo el director deportivo, Hasan Salihamidzic.

Otro
refuerzo para la delantera bávara será el germano-camerunés Eric Maxim
Choupo-Moting, que firmó por un año, y es visto como un recambio para
Robert Lewandowski.

Choupo-Moting, que jugó en las
categorías inferiores de las selecciones alemanas pero optó por la
absoluta de Camerún, viene del PSG pero ya había estado antes en la
Bundesliga donde defendió los colores del Maguncia, el Hamburgo y el
Schalke 04.

"Es un orgullo jugar para este club. En el Bayern la exigencia es siempre ganarlo todo y eso me motiva", dijo el jugador.

Los
dos delanteros son dos de las operaciones que ha dejado el Bayern para
las últimas horas del mercado de fichajes. Ya antes se había confirmado
la llegada de Marc Roca del Espanyol.

El entrenador,
Hansi Flick había pedido fichajes para tener más alternativas en una
temporada en la que habrá pocas pausas y ante una plantilla que
consideraba corta.

Los deseos expresos de Flick eran un
lateral derecho, lo que se cumplirá probablemente en las próximas horas
con la llegada de Bouna Sarr del Marsella, y un extremo, lo
que se cubre con la incorporación de Douglas Costa.

Flick,
pese a contar con Leroy Sané, Serge Gnabry y Kingsley Coman,
consideraba que, previendo lesiones, debía tener dos jugadores de
garantías para cada banda.

Además, Flick cuenta con el joven talento Jamal Musiala, quien ya debutó con el primer equipo.

En el lateral derecho quería también un recambio para Benjamin Pavard.

Los
últimos partidos, desde la Supercopa europea contra el Sevilla, habían
reforzado la idea de que el Bayern necesitaba una plantilla más amplia
para poder rotar a lo largo de la temporada.