Everson Griffen volvió a tener problemas extra cancha luego de subir historias a su cuenta de Instagram en las que aparece en su casa con un arma.

El ala defensiva llamó al 911 asegurando que había un intruso en su hogar intentando matarlo.

Los Minnesota Vikings subieron un comunicado expresando que estaban enterados e investigando lo ocurrido.

Horas después de la publicación de la organización, se informó que la policía y psicólogos del equipo trabajaron en conjunto.

El jugador de NFL salió de su casa sin incidentes ni problemas tras horas de intentar dialogar con él.

Estoy en mi casa. Tratan de matarme. Tengo algunos cartuchos todavía. Es mi pistola, una, .45 Wilson Combat, registrada a mi nombre”, dijo Griffen en el video.

“Compré las balas alrededor de la ciudad. Dalvin Cook me ayudó a comprar el arma. Todo me pertenece, y están registradas a mi nombre. Sé exactamente dónde las compré. Tengo la tarjeta que tengo para ello. Lo tengo todo”, aseguraba temeroso.

El coach, Mike Zimmer, aseguró que lo único que importa es su bienestar, luego de ser cuestionado sobre su status para el partido ante San Francisco 49ers.

“No, realmente esa no es nuestra preocupación ahora. Realmente se trata de él”, expresó.