Una de las imágenes que muchos recuerdan de la temporada pasada de NFL es la lesión de Dak Prescott de los Dallass Cowboys.

En aquel entonces el quarterback se rompió el tobillo en el juego frente a los New York Giants. Derivado de esta lesión el jugador se perdió el resto de la temporada 2020.

El día de ayer no pudo terminar con la práctica por una molestia en el brazo al lanzar el ovoide.

“Sentí algo de dolor cuando lanzaba ciertos pases. Simplemente decidí no llevar las cosas demasiado lejos”, confesó el ‘4’.

“Mejor ser precavido e inteligente. No veo esto como ninguna clase de un serio retroceso. Vamos a estar bien”, concluyó.

El equipo de Dallas analizó la situación del jugador y tras algunos exámenes se determinó que esta lesión no es de gravedad, por lo que el jugador solo tiene que guardar reposo unos días.

La ausencia de algunos entrenamientos será más que nada una medida preventiva que por las molestias.

El próximo 5 de agosto los Cowboys se enfrentarán a Steelers en el que será su primer juego de pretemporada. El partido a disputarse será por el Salón de la Fama.

Recordar que hace tan solo unos meses firmó un contrato por cuatro años más y 160 millones de dólares, siendo el contrato más caro en la historia de la franquicia.