El seleccionador alemán, Hansi Flick, convocó a Maximilian Arnold, Ridle Baku y Kevin Volland para el partido contra Liechtenstein, como reacción a las bajas que se produjeron tras el positivo de coronavirus de Niklas Süle.

Süle tuvo que abandonar la convocatoria lo mismo Serge Gnabry, Joshua Kimmich, Jamal Musiala y Karim Adeyemi que, pese a haber dado negativo en los test, tienen que entrar en cuarentena por ser considerados contactos cercanos.

El director deportivo de la selección, Oliver Bierhoff, informó que Süle estaba completamente vacunado y no tiene síntomas. Süle dio positivo al COVID-19 hace un año.

Otro grupo de cuatro jugadores, que no han sido identificados por la Federación Alemana de Fútbol, ha permanecido en la convocatoria pero sometidos a medidas especiales de seguridad biológica: “Queda en manos de la autoridad sanitaria local”, dijo el doctor de la selección Tim Meyer.

Depende si tienen síntomas. Dependen de las subsiguientes pruebas de diagnóstico. También está la posibilidad que los clubes se verán afectados”.

Ya antes había sido convocado el central Jonhatan Tah como respuesta a los problemas musculares de Niko Schlotterbeck.

EFE