Un penalti conseguido y marcado por el portugués Cristiano Ronaldo en el
minuto 90 determinó el empate 1-1 de un gris Juventus Turín
contra el Milan en San Siro, en la ida de las semifinales de la Coppa
Italia.

El decimoctavo gol en los últimos catorce partidos de
Cristiano matizó una prestación insuficiente del Juventus ante un Milan
agresivo, que se había adelantado gracias al croata Ante Rebic y que se
quedó con diez hombres en los últimos veinte minutos por la expulsión al
francés Theo Hernández.

En un San Siro repleto con 73 mil espectadores, lo que supuso el récord absoluto de público en un partido
de la Coppa Italia, el Milan arrancó con gran agresividad. En los
primeros cinco minutos, el sueco Zlatan Ibrahimovic, con un cabezazo
alto, el marfileño Frank Kessie, con un derechazo fuera por poco, y
Rebic, con un remate despejado por Gianluigi Buffon, asustaron a un
Juventus poco brillante.

El argentino Paulo Dybala fue el más
activo, intentó bajar su posición para recoger el balón y dar ritmo a su
equipo, pero fue el Milan quien más buscó la ventaja y la consiguió a
la hora de juego, tras toparse repetidamente con unas buenas paradas de
Buffon.

Fue Rebic quien remató un centro del español Samu
Castillejo, titular fijo en la banda derecha tras la salida de su
compatriota Jesús Fernández “Suso”, para dar una merecida ventaja al
equipo de Stefano Pioli.

Lo hizo en un partido de alta tensión,
en el que el Milan perdió a Theo Hernández, a Ibrahimovic y a Castillejo
para el partido de vuelta por acumulación de tarjetas.

El propio Theo
acabó expulsado en el 71 por una falta a Dybala y de allí el Juventus se
instaló en la mitad de campo milanista.

Aguantó hasta el minuto
90 el Milan, cuando Cristiano lo intentó con una espectacular chilena
que fue desviada con un brazo por el lateral Davide Calabria cuando estaba de espaldas.

Tras
revisarlo en el VAR, el árbitro otorgó el penalti y CR7 no tembló, batió a
Donnarumma y dio al Juventus un importante empate 1-1.

Los
hombres de Maurizio Sarri, todavía muy lejos de su mejor versión,
buscarán sellar su clasificación a la final de la Copa Italia el próximo
4 de marzo en el Allianz Stadium ante un Milan que llegará a esa cita
repleto de bajas.