La Concacaf dio a conocer su postura y los castigos a los aficionados que no respetaron las normas en el partido entre Estados Unidos y México.

“El personal de seguridad del estadio expulsó a los aficionados que participaron en este comportamiento. Una persona fue arrestada y enfrenta cargos criminales”, aseguraron en el comunicado. 

“Se continuará haciendo un llamado a los aficionados para erradicar el grito ofensivo hacia los porteros a través de su campaña contra la discriminación”.

“La gran mayoría de los aficionados en el estadio no participaron en este grito. Con las principales competencias de Concacaf y FIFA en un futuro muy cercano”.

“Invitamos a todos los aficionados a que lo dejen en el pasado y no se arriesguen a que su selección y sus jugadores sufran sanciones importantes”, finalizaron.