Dolph Ziggler puso todas las reglas a su favor para arrebatarle el Campeonato de WWE a Drew McIntyre tras su llegada a RAW en lugar de A.J. Styles, pero 'The Chosen One' encontró la manera de quedarse con la victoria.

Ziggler estableció que Extreme Rules aplicaría solamente a él, y que McIntyre perdería el título si hacía algún intento por abandonar la lucha o era descalificado.

Ziggler trató de todo al inicio del combate, incluyendo armas, sillas y mesas, pero el pedigrí del actual monarca le fue un obstáculo difícil de superar.

Después de un duro intercambio, y cuando McIntyre tenía a su rival aparentemente vencido, 'The Showoff' respondió con un golpe bajo que normalmente le hubiera descalificado pero debido a las reglas especiales fue permitido.

Momentos después, y tras usar sillas de acero en contra del actual campeón, Ziggler estuvo cerca de vencer pero el réferi solamente contó hasta dos. Poco después, McIntyre intentó el Futureshock DDT pero Ziggler respondió con un Fame-asser.

Las acciones no bajaron de tono durante el resto de la lucha. Ziggler lanzó un Zig Zag y Drew le contestó inmediatamente, pero el momento clave llegó poco después. Tras colocar a McIntyre en una silla de acero usando un Uranage, Ziggler logró llegar a otra cuenta de dos.

McIntyre logró salir vivo y respondió a un intento de Sweet Chin Music con un Claymore Kick, así venciendo a Ziggler y reteniendo el título.

Ver más: JUGADORES DE NFL PROTESTARON EN REDES SOCIALES POR FALTA DE PROTOCOLOS CONTRA LA COVID-19