En un encuentro muy friccionado, donde fueron expulsados en el primer tiempo Marcelo Díaz y Marcos Rojo, Chile logró quedarse con la Copa América y relegar a Argentina al segundo puesto, nuevamente por penales.

En la primera parte, la Albiceleste fue quién propuso y La Roja se paró bien en bloques para poder salir rápido, donde por momentos parecía que el mediocampo no existía y era una zona de transición, pero no pudieron hacerse daño. Gonzalo Higuaín se erró un gol increíble en un mano a mano con Claudio Bravo.

En el segundo tiempo, los dos equipos insinuaron más de lo que hicieron y no pudieron vulnerar las defensas. En la prórroga, Sergio Agüero metió un gran cabezazo, que Bravo desactivó de forma espectacular.

En la tanda de penales, Romero le detuvo el penal a Arturo Vidal y Lionel Messi lo tiró por arriba del travesaño. Luego, nuevamente Bravo se hizo grande y contuvo el de Lucas Biglia. El tiro definitorio lo hizo Francisco Silva.