El vigente campeón de la SuperLiga China de futbol, el Jiangsu FC, anunció la suspensión de las operaciones de todos sus equipos ante los problemas económicos que atraviesa el conglomerado Suning, su propietario y también dueño del Inter italiano.

En un comunicado publicado en su cuenta oficial de Weibo —el equivalente chino de Twitter—, el equipo confirmó su incapacidad para cumplir con las reglas de inscripción en la Superliga, cuyo plazo finaliza hoy, y en la Liga de Campeones asiática, debido a “factores incontrolables”.

El Jiangsu —llamado Jiangsu Suning hasta este año, cuando cambió a su actual denominación por una nueva normativa que impide menciones a compañías en los nombres de los clubes— afirma que en los últimos seis meses ha estado buscando un nuevo dueño que se hiciese cargo del club y de la deuda, que ha provocado impagos a sus jugadores a lo largo de la temporada en la que ganó la SuperLiga China.

“Aunque somos reacios a dejar marchar a los jugadores que han conseguido los mayores honores para el club (…), lamentamos tener que anunciar que el Jiangsu FC suspende sus operaciones de manera inmediata”, apunta el documento.

El equipo cuenta entre sus filas con jugadores conocidos a nivel internacional como el central brasileño João Miranda, ex del Atlético de Madrid; el centrocampista ghanés Mubarak Wakaso, que jugó en Elche, Villarreal, Espanyol y Alavés; o el delantero internacional italiano —de origen brasileño— Éder Martins.

Todos los equipos del club, incluido el femenino —campeón en 2019 de la Superliga— y los de categorías inferiores, también se verán afectados por la suspensión.

Con un mes todavía para la fecha habitual de inicio del campeonato liguero, el club todavía intenta encontrar un comprador: “Esperamos que miembros de la sociedad con conocimientos y empresas hablen con nosotros sobre los siguientes pasos”.

Según la prensa local, el Jiangsu FC estaría en negociaciones con autoridades y compañías de las ciudades de Wuxi y Suzhou, situadas en el este de China, entre Shanghái y el actual hogar del equipo, Nanjing.

De no encontrar ofertas ni recibir ayuda gubernamental, Suning trataría de traspasar gratis el club a quien se hiciera cargo de la deuda, o se vería abocado a disolverlo, un futuro al que también parece estar acercándose otro de los equipos de la Superliga, el Tianjin Tigers, cuyo dueño también ha retirado su apoyo financiero.

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