Saúl 'Canelo' Álvarez sufría, durante cinco rounds y medio parecía que su título estaba en peligro en caso de llegar a una decisión. Cazaba a Amir Khan y entraba con un poco de precaución.

Sin embargo, cuando llegó el sexto round y después de un intercambio, un contundente gancho de derecha se incrustó en el mentón del británico para derrumbarlo y hacer que viera las lámparas.

No era precaución, era estudio y era únicamente que el tapatío buscó el momento, sorprendió a Khan y lo hizo de la mejor manera que pudo: mostrando el poder que tiene en los puños.

Khan fue rápido y fue hacia el frente, no se puede negar que lo buscó, pues logró pegarle al 'Canelo', pero el mexicano mostró más hambre y más estrategia. En pocas palabras, mostró ser más boxeador y mostró que las dos categorías que subió el británico fueron letales.

Al final de la pelea, Álvarez invitó a subir a Gennady Golovkin, con quien fue claro: "hay que dejarnos de mam… y subir a pelear, los cinturones quedan a un lado, esto es por honor y si pudiera, ahora mismo me pongo los guantes otra vez. Aquí no se viene a jugar".