Tyson Fury y Deontay Wilder volverán a verse las caras en un cuadrilátero luego de que se confirmara la tercera pelea entre los dos mejores pesos completos del momento.

Bob Arum, promotor del británico, confirmó que el equipo de trabajo e Wilder hizo válida la cláusula estipulada en el contrato para una nueva revancha luego de la dolorsa derrota que sufrió hace una semana en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada.

El apoderado del británico confirmó que la pelea se realizará en suelo norteamericano en el mes de julio, dejando para finales de año un combate ante Anthony Joshua quien había aparecido en el radar como el posible siguiente rival del británico.

Deontay Wilder aseguró que su derrota por nocaut técnico se debió a la falta de preparación física y a lo pesado del atuendo con el que apareció rumbo al cuadrilátero.