Algunas claves para palpitar “Canelo”-Golovkin

Nuestro enviado especial establece algunos parámetros de análisis previos al choque para determinar quién es el mejor mediano del mundo.

322809
False

“Pelea de pronóstico reservado”. Hay que sacarse rápido de encima el lugar común. Quizás si no fuera así este combate, de compleja anticipación, no se habría generado el movimiento que experimentó toda esta semana Las Vegas mientras aguarda por el choque entre Saúl “Canelo” Alvarez y Gennady “GGG” Golovkin en el T-Mobile Arena de esta ciudad.

Pocas cosas deben generar más regocijo a un amante del boxeo que analizar qué puede ocurrir en una disputa de esta magnitud y luego corroborar que tuvo muchos aciertos. Claro que está el componente del azar y adivinar el futuro es imposible, pero los grandes avances de la humanidad están afianzados en conceptualizaciones racionales que han permitido cierto grado de seguridad sobre lo que está por delante en el tiempo.

Descartando que aquí no se debate sobre ciencia, hay algunos ejes sobre los que pensar “Canelo”-Golovkin que se busca compartir en este espacio.

Si bien un combate es un cruce de fuerzas y habilidades opuestas, en los que siempre el boxeador resuelve ante impedimentos y posibilidades que emergen desde su rival, se puede decir que el ritmo de la pelea lo marcara lo que pueda o no hacer el mexicano.

¿Cómo entender ese supuesto? Sería una sorpresa gigantesca que “GGG” no salga a dominar los espacios del ring. Armado con un jab sólido, confiado en su –al menos hasta ahora- imperturbable mandíbula y su gran habilidad para cortar el cuadrilátero en la traslación, todo indica que el kasajo buscará acorralar al “Canelo”.

Tomando referencias de las peleas ya celebradas por ambos, no parece que Golovkin tenga la carta de la espera y la cesión de la apertura en su baraja.

El historial dice eso y la esquina lo mismo. Tanto en una entrevista con este enviado como en una rueda con la prensa, Abel Sánchez, entrenador del kasajo dio a entender que su pupilo saldrá a combatir de forma directa. Su preocupación, comentó en el diálogo exclusivo con FOX Sports, es la rapidez de manos por los contragolpes, no que el mexicano decida tomar iniciativas.

Incluso fue más allá al tratarlo de ridículo por decir que va a buscar el nocaut.

Entonces, en este hipotético escenario, las opciones estratégicas de “Canelo” son dos. Tomar o ceder la iniciativa.

Si hay algo que hasta el momento está en claro en relación a Golovkin son dos cosas: resiste todo lo que le tiran, por un lado, y su potencia tarde o temprano quiebra a sus rivales, por el otro.

En la última salida ante Daniel Jacobs, en la que se acabó su racha de 23 triunfos consecutivos antes del límite, se puede pensar que no hubo quiebre del rival. Correcto. Pero sí hubo visita de la lona. 

Es un demoledor Golovkin. Y para demoler necesita tener el objetivo cerca para combinar. ¿Le dará esa chance el mexicano buscando una pelea de poder a poder? La lógica dice que no.

Pero entonces hay que pensar si “Canelo” sabe pelear en retroceso. No se lo recuerda aplicando una estrategia de ese tipo, a pesar de que, como dice Sánchez, su velocidad para contragolpear sea quizás uno de sus puntos más fuertes. Alvarez, subestimado por parte de los aficionados en su entrega a la hora de pelear, pero no en sus capacidades técnicas; tiene un gran tempo para capturar a sus rivales en pleno lanzamiento, en golpes que de esa forma aumentan su poder de destrucción.

Parece ser el juego que deba aplicar. Devolver más (por la aparente diferencia de potencia) y mejor (por la supuesta resistencia inagotable de “GGG”) para poder conquistar la victoria.

Poder y aguante son bases del boxeo. Lastimar y resistir. Dos dimensiones complementarias como el Ying y el Yang de las que ya se escribió. Pero un factor a tener en cuenta es la traslación. Las manos pueden ser veloces y los puños potentes, pero si las piernas no los ubican en posiciones efectivas se vuelven dos dones inútiles.

Golovkin hasta el momento ha mostrado casi una efectividad perfecta a la hora de acorralar a sus rivales. Jacobs fue, por momentos, la excepción. Los desplazamientos laterales a los que apeló lograron desairar a “GGG” y buena nota habrá tomado Eddy Reynoso en el campamento de San Diego mientras preparaban la pelea con “Canelo”.

Ahí parece estar el juego del mexicano. Ceder la apertura, pero no escapar muy lejos para poder descargar. Cuando este enviado le preguntó si sería un peleador estratégico o guerrero dijo que ambas cosas. La traducción sería justamente tener la inteligencia para no dejarse cercar por su rival, pero estar listo para aprovechar, con una cuota de riesgo inevitable, las oportunidades en los cruces.

En ese imaginario escenario cabe decir que jamás el mexicano ha mostrado capacidad de hacerlo con eficiencia. Para ser justos, hay que reconocer que no tuvo esa exigencia. Miguel Cotto en su momento, por el estilo de boxeo, podría haber sido alguien que le propusiera ese desafío. Pero el puertorriqueño hizo una pelea que lo acercó más a Erislandy Lara que lo que podría ser Golovkin.

“Canelo” viene afirmando desde que venció a Julio César Chávez Jr. que es un boxeador “más completo”. Que su repertorio ha crecido lo necesario.

Cuando este enviado le preguntó si ese autoconocimiento es lo que lo lleva a afirmar que va a ganar por nocaut asintió. “Sé que es algo que no se puede predecir, pero me preparé para buscar durante toda la pelea el nocaut”.

¿Habrá completado tanto su repertorio “Canelo” como para manejar las alternativas necesarias? Esa respuesta ya no está. “Pelea de pronóstico reservado”. 

Deja tu comentario