Kevin de Bruyne y Eden Hazard ejercieron de líderes para sacar a Bélgica del atolladero en el que se había metido ante Noruega y darle un difícil triunfo (3-2) en las puertas de la Eurocopa.

Bélgica tuvo un comienzo tan esperanzador como efímero. Le duró veinte minutos la brillantez ante un cuadro noruego desarbolado. Romelu Lukaku, tras el error en el despeje de Jonas Svenson, fusiló a Orjan Nyland y situó el 1-0.

El atolondramiento de los 'diablos rojos' quedó reflejado en la pérdida de balón de Radja Nainggolan ante Stefan Johansen, este cedió a King, quien batió a Courtois con un perfecto disparo cruzado a la izquierda del exguardameta atlético (m.21).

No reaccionaron los belgas apenas hasta el descanso. Incluso al principio del segundo periodo un avance de Veton Berisha muy deficientemente defendido permitió al noruego progresar y mandar un perfecto zurdazo a la escuadra derecha de la meta de Courtois (m.48).

Wilmots estaba más que disgustado en su zona técnica con la actuación de su equipo, buscó soluciones y las encontró, aunque estas vinieron principalmente de sus figuras, de De Bruyne y de Hazard, que conectaron cuando más lo necesitaba su equipo y justo después de que el meta noruego salvara dos disparos consecutivos de los belgas.

El arreón belga tuvo su continuidad en los minutos siguientes, en los que demostró buena parte de su gran potencial, y culminó la remontada a los 73 minutos con un remate de cabeza de Laurent Ciman tras un saque de esquina.

Noruega intentó, ya con pocas fuerzas y menos fe, devolver la igualdad al marcador, pero Bélgica no le concedió más opciones y selló una victoria importante en el aspecto moral después de haber igualado en el anterior amistoso ante Bélgica.

Ahora ya puede preparar su estreno en la Eurocopa, el próximo lunes 13, ante Italia, tras cumplir el periplo de amistosos con más complicaciones de las previstas, en las que ha dejado entrever muchas cosas buenas pero también deficiencias que debe corregir.