El presidente del Barcelona, Joan Laporta, desveló que cuando estén en marcha las obras de remodelación del Camp Nou el primer equipo irá “a jugar como máximo un año en el Estadi Johan Cruyff, que se ampliará entre los 40 mil y los 50 mil espectadores” en una entrevista que dio este viernes en el programa ‘El Món a RAC 1’.

“Si la Asamblea de Compromisarios nos autoriza (el 17 de octubre) para que trabajemos para conseguir este capital nos gustaría empezar las obras el verano que viene. Estamos contemplando diferentes posibilidades, pero la que tiene más fuerza es el Estadi Johan Cruyff. El Nou Camp Nou estará acabado en 3 o 4 años y tendrá 110 mil espectadores“, añadió.

Según el presidente azulgrana, el proyecto Espai Barça “es fundamental para la viabilidad del club, tener un nuevo estadio y el Campus Barça generará nuevos ingresos”.

Además, consideró que el crédito que se pretende pedir de 1.500 millones de euros para poder financiarlo “no es un crédito habitual porque no hay la obligación de empezar a devolverlo hasta que los edificios estén construidos y se pueda empezar a generar dinero con ellos”.

En este sentido, Laporta explicó que el fondo inversor “Goldman Sachs (que ya se encargó de la refinanciación de parte de la deuda del Barça este verano) está muy interesado”.

“Tuvimos una reunión con ellos la semana pasada y comprenden mucho la manera de financiar este proyecto”, dijo.

Respecto la ‘due diligence’ presentada por el director general Ferran Reverter el pasado miércoles, Laporta sentenció que se esperaba “encontrar una situación mala, pero ha sido mucho peor“.

“Iremos a los tribunales si lo determinan el forensic, el departamento legal y la junta directiva. Antes de final de año deberíamos tener toda la información. Todo está abierto, también la acción de responsabilidad, pero hay que respetar la presunción de inocencia ante todo”, explicó Laporta.

Desde este punto de vista, el presidente del Barça dijo que lo que más les preocupa “es el Espai Barça y el pago a intermediarios y proveedores”. Y añadió que “algunas cantidades de pagos a intermediarios son demasiado elevadas y algunas operaciones se han encaminado a los mismos intermediarios”.

EFE