Barcelona goleó 4-0 en La Cartuja al Athletic de Bilbao para coronarse por trigésima primera ocasión como campeón de la Copa del Rey.

Un duelo que fue dominado desde el principio por los Blaugranas, que apenas a los 4 minutos del juego veían como Frenkie de Jong estrellaba el balón en el poste.

Sin embargo, pese a la superioridad de los de Ronald Koeman, el marcador no se movió durante el primer tiempo.

En el segundo el dominio del Barcelona no fue menor y al 60′ por fin llegaría la recompensa para los culés por la vía de Antoine Griezmann, que remató de buena forma una precisa asistencia de De Jong.

Solo cuatro minutos más tarde volvería a aparecer el mediocampista neerlandés, pero esta vez para empujar de cabeza el balón al fondo de las redes luego de un centro de Jordi Alba que Lionel Messi no alcanzó0 a contactar.

El huracán blaugrana seguiría sobre el área bilbaína y al 68′ el ’10’ del Barça se haría presente en el marcador, tras regatear a Unai Núñez y definir cruzado para poner el 3-0 en el electrónico.

Solamente cuatro minutos necesitaría Messi para concretar su doblete, esta vez rematando de primera intención tras pase de Jordi Alba, dejando a Unai Simón sin posibilidades de reacción.

A cinco minutos del final Griezmann parecía también sellar su doblete personal, pero un fuera de juego invalido su tanto.

De esta forma, el Barcelona consigue su título de Copa del Rey número 31, confirmándose como el máximo ganador de dicho trofeo, ya muy lejos del propio Athletic de Bilbao, que justamente ocupa el segundo lugar con 23 trofeos.