Una patinadora olímpica que quedó en cuarentena después de arrojar positivo a COVID-19 dijo que las condiciones en su hotel de confinamiento eran “inhumanas”.

La holandesa Candy Jacobs ha estado en confinamiento por ocho días y se perdió el evento de calle en el debut del skateboarding en el programa olímpico. Dijo que tuvo que obligar a las autoridades a que le permitieran una breve pausa supervisada para tomar aire fresco fuera de su habitación, donde la ventana no se puede abrir.

No tener aire fresco es inhumano”, dijo Jacobs, de 31 años, en un mensaje en video que publicó en su cuenta de Instagram. “Es mentalmente agotador, definitivamente es más de lo que pueden aguantar muchos seres humanos”.

Jacobs fue retirada de la villa olímpica y colocada en un centro de cuarentena exclusivo para personas relacionadas con la cita olímpica que resultaron infectadas. En su séptimo día en confinamiento, dijo que se negó a moverse.

Después de más de siete horas, contó, las autoridades acordaron que podía permanecer junto a una ventana abierta durante 15 minutos, todo bajo supervisión.

“Tener mi primera bocanada de aire fresco fue la parte más triste y el mejor momento de mi vida”, dijo Jacobs.

Aunque Jacobs no tuvo la oportunidad de competir el lunes, elogió a la campeona Momiji Nishiva, una japonesa de 13 años, y dijo que ver el evento por televisión fue una “excelente distracción” durante su cuarentena.

“Ha sido el viaje más extraño en el que he estado, y ojalá nunca tenga que pasar de nuevo por algo así”, afirmó Jacobs, quien añadió que sus pruebas siguen arrojando positivo por coronavirus.

AP