Para Atlas, perder en su presentación como local dentro del Clausura 2020 ante el Puebla no fue la única mala noticia que le dejó la noche del viernes, ya que también afronta un posible veto al Estadio Jalisco debido a la reincidencia en el famoso grito homofóbico por parte de su parcialidad.


Y es que durante el cotejo en el que la Franja se terminó imponiendo, el árbitro Adonai Escobedo interrumpió en un par de ocasiones el juego debido a estas manifestaciones, tal como lo marca el reglamento, lo que generó que al final se agregaran 10 minutos.

De hecho, durante el segundo de estos parones, el capián rojinegro, Hugo Nervo, se acercó a la tribuna para pedirles que pararan de realizar estas expresiones, algo que aparentemente no tomaron mucho en cuenta algunos aficionados de los Zorros.

Ya en los últimos instantes del encuentro, el famoso grito prohibido se volvió a repetir, por lo que el silbante lo notificó a su cuarto asistente y al comisionado del partido para que esto quedara asentado en el acta, cuestión que podría acarrear un veto o una advertencia del mismo al Estadio Jalisco.

Habrá que esperar la determinación que tome la Federación Mexicana de Futbol al respecto, lo cierto es que el órgano recotr del futbol mexicano ha sido contundente en cuanto a las sanciones por la reincidencia en este tipo de expresiones, así que no sería extraño que Atlas no pueda jugar su próximo partido como local a puerta cerrada o fuera del Estadio Jalisco