Fieles, pocos, pero files. Así fueron los aficionados de los Rayos del Necaxa que se dieron cita en Ciudad Juárez para alentar a un equipo que desde hace 5 años se hundió en la sombra del ascenso.

Después del silbatazo final, los seguidores de desbordaron frente a los jugadores. Cancha y tribuna se unieron en un sentimiento y el festejo fue simplemente emocionante.

Vladimir García estuvo en primera fila y te trae lo sucedido en la frontera.