La noche del pasado miércoles, un tipo paseaba a su perro en un vecindario tranquilo de los cerros de Turín. El tipo notó muchos carros estacionados afuera de la casa de Weston McKennie y personas agrupadas sin cubrebocas en la reja de entrada. “Después, llegaron varios taxis con mujeres jóvenes”, le dijo al periódico italiano Corriere della Sera.

Apegándose a las reglas, alertó a las autoridades de la situación. La policía llegó para poner fin a la reunión donde también se encontraban Paulo Dybala y Arthur. “Soy ‘fan’ de la ‘Juve’; tal vez si los jugadores se enfocaran más en el campo que en ir a fiestas estarían en mejor posición en la tabla”, dijo el vecino.

El técnico de la Juventus, Andrea Pirlo, no dudo en tomar cartas en el asunto y fue claro en la conferencia de prensa previo al derbi de este fin de semana ante el Torino:

No están convocados para este partido. Yo tomé la decisión técnica y la directiva hará su parte. Debemos ser un ejemplo y este no era el momento para faltar al respeto a los que siguen las reglas. Veremos cuándo retoman el trabajo con el equipo.”

Paulo Dybala pidió rápidamente disculpas en Instagram, “No fue una fiesta, pero estuve mal”, publicó.

El equipo se ha visto envuelto en polémica previamente en la temporada, recibiendo críticas de una falta de disciplina y la respuesta ante esta situación debía dejar en claro una postura.

Pirlo ciertamente tomó una decisión difícil, puesto que la Juventus se encuentra en 3° lugar en la Serie A, a diez puntos del Inter que es líder, y con el derbi de Turín este fin de semana.