De todo hubo en Aguascalientes, pero al final de cuentas un largo suspiro quedará entre los aficionados de Necaxa y es que el 1-1 conseguido en la ida de las semifinales del Apertura 2016 solo acerca al América a la Gran Final de la Liga MX.

El cuadro hidrocálido, que pudo explotar el futbol vistoso con el que se hizo ganar el mote de  ‘Caballo Negro’ para esta Liguilla, sustituyó la eficacia de Puch, Isijara y Espíndola para que entre una sola prioridad: el orden táctico. Les funcionó para echar al entonces líder y campeón Pachuca, pero parece que la fórmula no funciona dos veces seguidas.

Y es que si Alfonso Sosa decidió jugar al ajedrez con mucha paciencia; un experto en los movimientos es Ricardo La Volpe, quien consciente de que Necaxa se parecería a la versión que entregó en cuartos de final, decidió cambiar su esquema e ir desde el inicio con el poder ofensivo de Peralta, Romero y la mancuerna de Renato y Quintero.

Esto desencadenó, desde los primeros minutos del encuentro a que los azulcrema asentarán la cancha visitante como suya. Conquistaron el mediocampo y si no cayó el gol en los disparos de Renato (15’) y Pablo Aguilar (35’) fue más por el infortunio de los disparos al buen manejo defensivo de los necaxistas.

SE HIZO SENTIR EL RAYO

América, que no podía anotar el gol, bajó el ritmo a partir del minuto 40 del primer tiempo y lo pagaría caro. Primero fue en el último segundo del primer tiempo, que Isijara elevó el ruido del estadio cuando un cabezazo suyo parecía estar dentro de la portería, pero entonces apareció la mano de Moisés Muñoz para evitar un marcador que pesaría mucho para la segunda parte.

Ya con el descanso atrás, América seguía sin el alirón de los primeros minutos y los de Sosa empezaron a asentarse finalmente en su estadio, con la gente ya despierta desde aquel cabezazo de Isijara.

Al orden táctico solo una individualidad puede cambiar el ritmo y fue lo que pasó para que el 1-0 se instaurara en el 65’. Isijara metió pase filtrado que se comió toda la línea defensiva y por ello entró solo Gallegos para vencer a Muñoz.

Entonces La Volpe, que ya había metido a Michael Arroyo, decidió darle minutos a Osvaldo Martínez para volver a controlar el medio campo. El efecto hizo clic en apenas tres minutos, ya que tras varios disparos, William da Silva disparó y gracias a que el balón fue desviado, se fue directo a las redes.

Tras el 1-1 en la pizarra, el partido fue como quiso ahora sí Necaxa en esta Liguilla, sin futbol espectacular, muchos golpes y todo por definir en el Estadio Azteca.

América empató pero se lleva la ventaja a casa para que Ricardo Antonio La Volpe siga invicto desde que tomó este timonel.