Tras el largo silencio de Aaron Rodgers desde la eliminación de Green Bay en los Playoffs, ahora el quarterback cumplió su palabra y decidió no asistir al mini campamento obligatorio de los Packers.

Cabe mencionar que es la primera vez que el tres veces MVP de la NFL se ausenta a los campamentos previos al inicio de la pretemporada, pero el mensaje parece claro: ya no quiere jugar en Lambeau Field.

A pesar de que podrían multarlo económicamente, Brian Gutenkust, gerente general de la franquicia, consideraría no hacerlo con el fin de disminuir la tensión.

La molestia de Rodgers sería consecuencia de las decisiones que ha tomado la directiva sin haberle consultado antes.

En las últimas semanas, fue visto de vacaciones en Hawaii con su pareja y otros amigos, mismo tiempo en que sus compañeros de equipo comenzaban las prácticas.