La violencia en el futbol argentino no sabe de categorías, torneos ni edades. Un lamentable suceso ocurrió en la Liga Senior de Futbol Argentino, en la que un futbolista agredió brutalmente a un árbitro porque no le gustó que le mercaran una falta a un compañero.
El episodio generó rápidamente la reacción de los dos clubes involucrados, en este caso, Racing de Avellaneda y San Miguel, este último al que pertenece el agresor, cuando el marcador estaba 3-3 en el segundo tiempo. El juego se suspendió por e4ste hecho.
“Racing Club Senior repudia totalmente todo este tipo de agresiones, cansado ya de que los equipos vengan al predio Tita Mattiussi a querer ganar los partidos de guapos. Nuestra solidaridad y apoyo para que estas cosas no vuelvan a pasar nunca más”, escribieron desde uno de los canales oficiales.
VIDEO - Jugador en Argentina noquea a árbitro y lo manda al hospital
En el partido entre Racing y San Miguel de la categoría “senior”, jugado en el predio Tita Mattiussi de Avellaneda, el futbolista Raúl Hernán García mandó al hospital al juez de línea, que quedó inconsciente en la cancha por una agresión artera.
El episodio ocurrió a los 23 minutos del segundo tiempo y comenzó con una infracción cerca de uno de los laterales. Un jugador de San Miguel derribó con dureza a un rival que intentaba avanzar y el asistente Pablo Valles señaló la falta. Inmediatamente, García lo golpeó en el rostro.
Expulsan de por vida al futbolista agresor de un árbitro en Argentina
En el día posterior a los lamentables hechos, la Liga Senior del Futbol Argentino impuso una ejemplar sanción para el jugador que noqueó al árbitro asistente.
“Expulsado de por vida de toda competencia, torneo o actividad organizada por la liga”, dice el texto que condena a Raúl Hernán García, mientras que el equipo de San Miguel mayor de 35 años también fue “expulsado de manera inmediata e irrevocable de todas las competencias oficiales de la liga”.
Además, la Liga Senior reiteró: “Postura de tolerancia cero frente a cualquier acto de violencia que atente contra el espíritu deportivo, la integridad física y el respeto hacia las autoridades arbitrales, jugadores y público en general”.
“Queremos expresar nuestras más sinceras disculpas por lo sucedido y, especialmente, por la reacción que tuvo uno de nuestros jugadores hacia el juez de línea. El propio jugador es el primero en reconocer su error y se encuentra profundamente arrepentido. El futbol es una fiesta, un espacio de encuentro y de unión. Nunca debe convertirse en un lugar de violencia u odio”, compartió el equipo San Miguel.
