Por segundo año consecutivo, el Grand Slam México de AEW hizo retumbar el máximo escenario de la lucha libre, la Arena México. El inmueble dedicado al pancracio se convirtió en sala de conciertos, puesto que la gente cantó los temas de Místico, Cope o Chris Jericho.
LOS DEATH RIDERS ABRIERON GRAND SLAM MÉXICO
Los Death Riders se enfrentaron a los Young Bucks y a la dupla de Cope con Christian en lo que fue una primera lucha que hizo estallar la México Catedral con la canción de entrada de Cope, Metalingus. Sin dejar de lado la aparición del lado rudo, con su acostumbrada entrada desde los pasillos.
La lucha tomó un ritmo frenético y cuando parecía que el dominio de los rudos (Death Riders) era definitivo, Cope tomó el relevó y limpió la casa para hacer caso a la afición y ponerse en posición para la lanza, obviamente que todas las butacas se vaciaron, porque la gente se puso de pie y cuando Jon Moxley parecía sentenciado, Marina Shafir lo salvó con la intervención a la cabellera de Cope y con las trampas ya conocidas del lado rudo, Moxley logró poner en cuenta de tres a Cope para llevarse la contienda.
EL REGRESO DE ANDRADE A LA ARENA MÉXICO
La segunda lucha tenía a Tommaso Ciampa contra dos mexicanos por un lugar en el “Casino Gaunlet” de All In. Uno de los luchadores era Komander, quien ya había brillado la semana pasada en la Final del torneo Leyenda de Plata ante Máscara Dorada y el otro fue Andrade, quien se formó en el Consejo Mundial de Lucha Libre con el personaje de “La Sombra”.
Desde 2023 no pisaba la México Catedral y la vuelta a casa fue ensordecedora. El público coreó a Andrade y los tres gladiadores no defraudaron.
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Komander se lanzó por el aire con su previa caminata por las cuerdas, mientras Ciampa mandó al graderío a los mexicanos con su poder. Andrade demostró porqué fue uno de los grandes talentos del CMLL.
Justo cuando parecía que la lucha se la llevaba Komander al lanzarse desde las cuerdas para hacerle la cuenta a Ciampa, pero no contó con la viveza de Andrade para tomarlo, hacerle el Hammerlock DDT y llevarse el triunfo.
Todo parecía terminado y la celebración de Andrade con su gente estaba en progreso, nadie contaba con la interrupción de MJF, el campeón de AEW para recordarle a todos que él es el gran escalón a vencer y que en la lucha del “Casino Gaunlet” no importaba quién iba a tener esa oportunidad de enfrentarlo, él seguiría como el máximo monarca de All Elite.
EL SHOW DEL CINTURÓN INTERNACIONAL
Kyle Fletcher era otra de las estrellas de AEW que la gente de la Arena se moría por ver y más si exponía su cinturón internacional ante el estilo karateka de Mike Bailey.
Los dos pagaron ese cariño al salir con máscaras. La Protoestrella con una similar a la de Máscara Dorada y Bailey con una muy parecida a Bandido.
La lucha no comenzó con un amplio dominador y la Protoestrella hasta sufrió con las paradas y vuelos de Bailey. Demostraron que cualquier parte de la Arena puede servir como un ring, porque la pasarela hasta fue una esquina desde la que Speedball se lanzó para hacerle daño a Fletcher y la gente respondió con el cántico “Esto es lucha”, ante la entrega de ambos gladiadores.
EL MOMENTO MUSICAL DE GRAND SLAM
Místico saltó a escena con su emblemática canción de “Me muero” y toda la gente comenzó a cantar un tema que ya respira lucha libre por sí solo, pero ese no era el plato fuerte musical, porque Chris Jericho realizó su entrada y “Judas” resonó más allá de la Colonia Doctores para alentar al “Corazón de León”.
Darby Allin completó la tercia, mientras que del otro lado estaba la Don Callis Family con Hechicero, Kazuchika Okada y Kevin Knight.
La tercia técnica fue la que más brilló con las murallas de Jericho, el lance de Darby Allin y para cerrar con broche de oro, la Mística con la que no tuvieron respuesta los de la Familia Don Callis.
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RIVALIDAD DEL CMLL A ALL ELITE
Persephone se midió a Kris Statlander en una lucha que tuvo la intervención de Thunder Rosa, misma que casi hace perder a la ruda del CMLL, pero ante la falta de referee, Perse aprovechó para que hicieran el trabajo sucio por ella, la gente no se quejó de la trampa y con un lance desde las cuerdas venció a su rival.
EL MOMENTO DE BANDIDO EN GRAND SLAM
Para la penúltima lucha de la velada, los campeonatos en trio estaban en juego y con un mexicano en la disputa. Bandido, acompañado de Adam “Hangman” Page y Brody King buscaban destronar a The Demand.
La entrada de la tercia en la que estaba el mexicano no podía ser mejor: mariachis, Kemalito y los tres con zarape y sombrero, para que toda la afición los ovacionara.
Los campeones intentaron disminuir a los retadores con una gran movida donde Toa Liona se puso a la espalda a toda la tercia rival para mandarlos a la lona.
Así fue como dominaron momentáneamente los monarcas. Sin embargo, el relevo de Page a Bandido fue lo que decantó del lado de los retadores el combate titular, puesto que con su estilo aéreo dejó fuera de acción a Ricochet y con ayuda de Hangman completó el 21-Plex sobre Bishop Kaun para que la cuenta de tres llegara y proclamarse como los nuevos campeones en trio de AEW.
WILL OSPREAY VOLVIÓ LOCA LA ARENA MÉXICO
De por sí es extraño ver una lucha con sillas y súper libre en La Catedral y con el añadido de Will Ospreay en la ecuación, el resultado fue la entrega de la gente para el combate estelar de la noche.
Mark Davies era el obstáculo a superar para que la gente se fuera satisfecha, aunque no fue nada sencillo, porque el miembro de la familia Don Callis mandó a Ospreay a la zona de butacas y hasta impactaron a un vendedor. En la pasarela, el favorito de la gente besó el suelo, incluso fue víctima de un tenedor y un par de sillas que dejaron bañado en líquido vital a Ospreay, pero con el ánimo intacto para levantarse, también usar el tenedor y la sillas para igualar las cosas y cuando Mark Davies intentó usar un alambre de púas, el favorito fue quien terminó favorecido de esa arma para que pudiera finiquitar la cuenta de tres y toda la Catedral gritara “¡Ospreay!”.
