El Mundial 2026 no solo dejó historias dentro de la cancha. A unos días de concluir el torneo, salió a la luz que la Federación Inglesa de Futbol (FA) recurrió a un despacho de abogados después de que la FIFA analizara cambiar el horario del partido contra México debido a las tormentas eléctricas pronosticadas para la Ciudad de México.
De acuerdo con información de personas familiarizadas con el caso, el organismo rector del futbol mundial contempló adelantar seis horas el encuentro por cuestiones de seguridad relacionadas con las lluvias y la actividad eléctrica. La posibilidad generó preocupación en la delegación inglesa, que buscó asesoría legal para conocer el alcance de los reglamentos y las facultades de la FIFA para realizar una modificación de última hora.
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Aunque finalmente el partido se disputó en el horario originalmente establecido, el episodio dejó en evidencia la creciente importancia que tienen los equipos jurídicos durante un torneo de la magnitud de una Copa del Mundo.
Inglaterra acudió a un despacho especializado por el duelo ante México
La FA consultó al despacho Northridge Law mientras esperaba una decisión definitiva de la FIFA. Un cambio de horario con tan poca anticipación habría alterado la logística del equipo, desde los horarios de alimentación y descanso hasta la preparación táctica y física previa al encuentro.
La incertidumbre también alcanzó a la Selección Mexicana, que permaneció a la espera de una resolución oficial antes de que el organismo decidiera mantener el compromiso en el horario previsto.
Incluso esto también afectaría a la logística del Gobierno de la Ciudad de México, que hubiera tenido que mover dispositivos de seguridad ya agendados.
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El Mundial 2026 multiplicó los conflictos legales
El torneo celebrado en México, Estados Unidos y Canadá fue el primero con 48 selecciones y 104 partidos, un formato que incrementó la complejidad operativa y abrió la puerta a nuevos conflictos relacionados con reglamentos, sanciones, derechos comerciales y protocolos de seguridad.
Durante la competencia también surgieron otras controversias, como la disputa comercial por las camisetas de Cabo Verde y el caso del estadounidense Folarin Balogun, cuya suspensión fue retirada antes de un partido tras una decisión de la FIFA que generó cuestionamientos por parte de la Federación de Bélgica.
Las controversias durante este tipo de torneos podrían hacer que las cosas no solo se arreglen en las instancia de las organizaciones como la FIFA, si no que cada vez haya más asesorías legales para buscar defender a los implicados y solucionar los casos en lugares como el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) o instancias mayores.
