‘Ves su historia y quieres llorar’; Javier Aguirre se puso emotivo tras gol de Quiñones a Chequia

Agregar Fox Sports enGoogle Icon
alt default
Javier Aguirre, entrenador de la Selección Mexicana en tres Mundiales. (Mexsport)

Julián Quiñones es el primer naturalizado en la historia de la Selección Mexicana que anota dos goles en un Mundial.

Una noche pletórica se vivió este miércoles en el mítico Estadio Ciudad de México. Hubo goleada, se consumó el paso perfecto en la fase de grupos y Julián Quiñones hizo historia al marcar por segunda vez en este Mundial con México, algo que tiene particularmente feliz a Javier Aguirre, quien le dedicó elogios después del juego ante República Checa.

Tras llegar a este torneo como campeón goleador en el extranjero (puntualmente en Arabia Saudita) y convertido en el jugador más desequilibrante de esta Selección Mexicana, el que Quiñones haya anotado el 2-0 ante los checos lo metió en los libros de historia como el primer naturalizado que anota dos veces en un Mundial con el Tri.


Vasco Aguirre aplaude a Julián Quiñones

Con semejante dato, pero sobre todo con una historia de vida profundamente emotiva, el Vasco Aguirre no pudo evitar conmoverse con todo lo que Quiñones ha vivido para llegar hasta este punto, eligiendo representar a México por encima de su natal Colombia, que sí lo buscó, pero él decidió que quería portar la playera verde.

“Julián es un chico humilde, que le gusta escuchar, que tuvo un año fantástico en Arabia y que ha encontrado en esa posición mucha seguridad. No tengo más que palabras de elogio para él, ahora que lo mencionas, he visto cápsulas de los familiares y te dan ganas de llorar. Es un muchacho que merece todo lo que le pasa”, afirmó Aguirre en conferencia tras el triunfo mexicano.

RELACIONADA | ‘Memo necesitaba jugar’; Javier Aguirre, complacido con victoria y homenaje a Ochoa ante Chequia

Elogios para Obed Vargas y Gilberto Mora de Javier Aguirre

Aunque no suele particularizar, la ocasión pareció ameritar elogios particulares de Javier Aguirre hacia los dos jugadores más jóvenes del plantel, Gilberto Mora y Obed Vargas, a quienes no duda en calificar como “el futuro nacional” para los próximos procesos.

“Están preparadísimos, es una generación de jóvenes que no les asusta la pelota. Me gusta porque es nuestro futuro y tenemos una buena base para lo que sigue”, dijo.

“Quizá son jóvenes que crecieron sin complejos, que desde chicos creyeron en ellos, no sé si son el México que les tocó vivir, no se obsesionan, se divierten. Soy un privilegiado de estar en este grupo humano de grandes futbolistas”, agregó sobre la actual generación del Tricolor.

La historia de vida de Julián Quiñones

Julián Andrés Quiñones nació en Magüí Payán, un humilde y olvidado municipio del departamento de Nariño, en la costa pacífica de Colombia, una zona golpeada por la pobreza, el abandono estatal y la violencia.

Su padre abandonó a la familia cuando él era apenas un niño, dejando a su madre Gloria como única cabeza de hogar para criar a cuatro hijos. Junto a su abuela, quien se convirtió en una figura paterna y pilar emocional, estas dos mujeres fuertes fueron el motor de su vida.

Julián creció como “el hombre de la casa”, ayudando en una pequeña tienda, haciendo mandados y contribuyendo económicamente desde muy pequeño. Jugaba futbol descalzo en las calles con sus amigos, encontrando en el deporte no solo diversión, sino una vía de escape y esperanza en medio de la escasez.

A los 16 años, en unas pruebas para la academia Futbol Paz en Cali, marcó cuatro goles y llamó la atención. Poco después, llegó la gran oportunidad: Tigres lo fichó. Con apenas 17 años, tomó un avión por primera vez junto a su madre rumbo a un país desconocido.

Fue bicampeón de la Liga MX con Atlas y América, y eligió representar a México a nivel internacional como muestra de agradecimiento, haciendo historia en este Mundial.