Del otro lado del mundo hay fiesta. Este sábado por la noche se cerró la actividad del Grupo D con victoria de Australia 2-0 sobre Turquía, que los coloca en el primer lugar de su pelotón junto a EE.UU., aunque con menor diferencia de goles por el 4-1 de los estadounidenses a Paraguay.
Aunque los nombres más famosos estaban del lado otomano con Arda Güler, Kenan Yildiz y Hakan Calhanoglu, la pegada fue australiana porque en dos de las contadas acciones que tuvieron de cara a portería sentenciaron el duelo.
Australia 2-0 Turquía; así fue el partido
Vencidos por México en uno de sus últimos amistosos previo a esta Copa, los Socceroos debutaron con el pie derecho. El primero que hizo saltar de emoción a la minoría amarilla en la tribuna fue Nestory Irakunda, quien al 27’ aprovechó un balón en profundidad para quitarse con un recorte a Merih Demiral y después definir a primer palo para el 1-0.
El trámite fue prácticamente todo de Turquía. El segundo tiempo se jugó en el tercio de cancha australiano, pero nadie de los europeos tuvo el desequilibrio para una posición favorable de remate.
Además, el portero Patrick Beach fue la figura. Cuando se le necesitó, respondió de forma extraordinaria sacando tiros libres complicadísimos de Güler y Calhanoglu, además de un mano a mano con Zeki Celik en el área chica y un remate a bocajarro de Kerem Aktürkoglu.
Y mientras los otomanos se topaban con una pared llamada Beach, Australia puso el 2-0 en la única descolgada que lograron montar en el complemento, firmándolo con un zurdazo de Connor Metcalfe al minuto 75 que entró pegado al poste.
El tiempo se le fue a Turquía con el balón en los pies y una posesión de casi el 70%, pero nadie tuvo la llave para abrir a una defensa sólida, pero, especialmente, a un arquero que salió en una noche inspirada para darle a Australia sus primeros tres puntos de la Copa del Mundo.
