El último acto público antes de viajar al Mundial 2026, que debía estar cargado de emotividad por visitar al líder del Poder Ejecutivo de su país, se convirtió en una ola de críticas a James Rodríguez, capitán de la Selección de Colombia, al que se acusa de “soberbio” y “déspota” por su comportamiento con Antonella Petro, la hija del presidente Gustavo Petro.
Las imágenes que se han viralizado en las redes, así como los reportes de los principales medios del país cafetalero, apuntan una presunta actitud arrogante de James Rodríguez hacia Antonella, quien se ha declarado admiradora del futbolista ex del Real Madrid y del Bayern Munich.
El episodio ocurrió cuando Gustavo Petro encabezó la ceremonia de abanderamiento de la Selección de Colombia antes de viajar a Estados Unidos para completar su preparación mundialista.
VIDEO – James Rodríguez ignora a la hija del presidente de Colombia
Mientras los futbolistas avanzaban en una línea para saludar a los representantes del poder, Antonella Petro, quien también practica futbol, buscó interactuar con James, pero el futbolista ni siquiera se quitó los lentes oscuros al saludarla a ella y al máximo mandatario.
“James, ¿te puedo pedir una foto?”, pidió ella; sin embargo, Rodríguez no se detuvo y no le contestó, una reacción que muchos interpretaron como un desplante hacia la adolescente.
En redes sociales se condenó la actitud de James, acusándolo de “mezclar ideología política con el deseo de una joven”, a quien eximen de las controversias que su padre -como presidente colombiano- pueda tener.
Selección de Colombia no quería ir al acto presidencial
Este incidente se suma a un tenso ambiente político que se vive en Colombia actualmente, en plena carrera presidencial. A James Rodríguez se le adjudica una supuesta cercanía con Abelardo de la Espriella, uno de los candidatos presidenciales y rival político del sector representado por Gustavo Petro.
De acuerdo con versiones en aquella nación, muchos de los futbolistas de Colombia no querían asistir al evento presidencial por su desacuerdo con la corriente política de izquierda que profesa Petro. De hecho, la foto oficial revela que ninguno de los jugadores sonrió al recibir la bandera.
