Triunfos son amores y aunque no sea lo más lúcido ni espectacular, la Selección Mexicana logró su segundo triunfo al hilo rumbo al Mundial 2026 y esta vez fue contra la mundialista Australia por marcador de 1-0, con gol de Johan Vásquez y sensaciones diametralmente opuestas entre lo exhibido en el primer y segundo tiempo.
México no está para florituras ni espectacularidad. A menos de dos semanas de inaugurar la Copa del Mundo, se trata de ganar confianza como sea y eso se logra con resultados positivos, como el de este sábado en Pasadena, California, en donde la gente se volcó para apoyar al Tricolor en el Rose Bowl.
México 1-0 Australia; así fue el partido
Quién diría que, ante las torres australianas, la llave de la victoria para México sería un balón parado en el que Johan Vásquez ganó por alto para poner el balón a segundo poste en el minuto 27.
Llegó el 1-0 en el lapso en el que mejor jugaba la Selección Nacional, que saltó a la cancha con Memote Martínez de titular en el eje del ataque y Alexis Vega acompañando, de quien hasta hace un par de días se dudaba de su estado físico.
Los primeros 45’ fueron los mejores de México, pero la inconsistencia que ha caracterizado al equipo de Javier Aguirre volvió a dar señales alarmantes.
En el complemento, una cara totalmente distinta, con muy poco volumen ofensivo y jugando en campo propio, defendiendo los pelotazos australianos. Los cambios de todo el 11 influyeron, con Guillermo Ochoa llevándose una ovación de pie de los asistentes, en su primer partido desde hace año y medio con el Tri.
Australia no pudo aprovechar, aunque en el Mundial una postura así puede pagarse caro ante un seleccionado con mayor talento individual.
Mientras llega la Copa, al menos Aguirre y sus muchachos podrán dormir sabiendo que llevan siete partidos sin perder y el 2026 invicto, a la espera de las pruebas que realmente importan a partir del 11 de junio.
