El futbol mexicano perdió a una de sus figuras más influyentes de las últimas décadas. Murió Alejandro Burillo Azcárraga (1951-2026), empresario y directivo que dejó huella tanto en la estructura deportiva como en el desarrollo institucional del balompié nacional.
Su trayectoria estuvo ligada a decisiones determinantes en clubes, Selección Nacional y proyectos de infraestructura que marcaron una época.
Conocido como el ‘Güero’, Burillo Azcárraga formó parte de una de las familias más relevantes en la historia empresarial del país. Su participación dentro de Grupo Televisa lo colocó en el centro de las decisiones estratégicas del futbol tricolor durante la década de los noventa, etapa en la que destacó e inscribió su nombre en los libros.
¿Quién fue Alejandro Burillo Azcárraga, histórico directivo y empresario del futbol mexicano?
Durante su gestión, tuvo el control del Consejo de Futbol de Grupo Televisa, con decisiones en América, Necaxa y Atlante. Su liderazgo trascendió el ámbito de clubes cuando asumió responsabilidades dentro de la Selección Mexicana.
Uno de los episodios más relevantes de su carrera fue su participación en la Comisión de Selecciones Nacionales, donde encabezó el proceso de reorganización del representativo nacional previo al Mundial de 2002; además, impulsó proyectos comerciales vinculados al futbol, sin olvidar su mano para el espaldarazo a Miguel Mejía Barón o Bora Milutinović.
Otro de los puntos a destacar en la carrera de Burillo Azcárraga fue la creación de Aba Sport, empresa que diseñó y confeccionó el uniforme que utilizó México en la Copa del Mundo de Francia 1998, consolidando su influencia en distintos niveles del entorno deportivo.
Alejandro Burillo Azcárraga: Grupo Pegaso y la construcción del CAR
En 1996, Alejandro Burillo fundó Grupo Pegaso, conglomerado con inversiones diversificadas que incluyeron telecomunicaciones, banca, hotelería, medios de comunicación y equipos de futbol.
Además, Burillo Azcárraga llegó a tener tres equipos en Primera División: Atlante, Veracruz y Jaguares de Chiapas, sin olvidar franquicias en categorías inferiores.
Otro de sus aportes más significativos fue la creación del complejo de alto rendimiento para la Selección Mexicana. Este proyecto, conocido en primer momento como Centro Pegaso, se convirtió en el actual Centro de Alto Rendimiento (CAR), instalación para la preparación del combinado nacional, que en 2026 se reacondicionó para el Mundial en México, Estados Unidos y Canadá.
Alejandro Burillo Azcárraga y etapa en el mando del Atlante
A lo largo de su carrera, el Atlante representó el vínculo más cercano de Burillo con el futbol. Bajo su gestión, el club vivió momentos contrastantes, desde éxitos deportivos hasta etapas de crisis institucional.
El punto más alto llegó en el Torneo Apertura 2007, cuando el equipo conquistó el título de liga en su primera etapa en Cancún. Este logro permitió a los Potros de Hierro disputar el Mundial de Clubes, donde enfrentaron a equipos de talla internacional, con aquel partido ante el Barcelona de Lionel Messi y Josep Guardiola.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el proyecto perdió estabilidad, por lo que Atlante dejó de ser competitivo en la Primera División, situación que reflejó también el distanciamiento progresivo de Burillo respecto a la operación directa del equipo.
Además, la muerte de Alejandro Burillo Azcárraga ocurrió en un momento en el que el Atlante busca reconstruir su lugar en el futbol nacional. El club regresará a la Primera División tras el Clausura 2026, luego de adquirir la franquicia de Mazatlán.
Asimismo, el equipo disputará sus partidos en el Estadio Banorte, compartiendo sede con América y Cruz Azul.

Pero no solo en el futbol el nombre de Burillo Azcárraga apareció, ya que desarrolló iniciativas relevantes en el ámbito deportivo, como la consolidación del Abierto Mexicano de Tenis, considerado uno de los torneos más importantes de América Latina.
La figura de Burillo Azcárraga quedará asociada a una era de cambios en el futbol nacional. Su influencia abarcó desde decisiones administrativas hasta proyectos estructurales que aún tienen impacto en la pelota verde, blanca y roja. Descanse en paz.



