En los últimos días, diversas plataformas se llenaron de videos que advierten sobre la supuesta llegada de un fenómeno climático denominado El Niño Godzilla; sin embargo, la realidad es muy distinta: se trata de un mito sin respaldo científico.
El término fue acuñado en 2015 por Bill Patzert, oceanógrafo de la NASA, como una forma coloquial de describir un calentamiento inusual del océano Pacífico. Su intención era ilustrar la magnitud extraordinaria de aquel evento, pero nunca buscó crear una nueva categoría meteorológica ni oficializar el nombre.
Especialistas descartan la denominación ‘El Niño Godzilla’ y solicitan dejar de usar el término
Instituciones como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) fueron tajantes: no existe ninguna clasificación oficial que utilice referencias a monstruos cinematográficos para medir alteraciones del clima. Los expertos señalaron que emplear este tipo de lenguaje exagerado solo genera pánico innecesario y desvía la atención de los verdaderos problemas ambientales.
¿Qué es realmente el fenómeno del clima llamado El Niño?
El fenómeno reconocido por la ciencia es el El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Este ciclo natural altera las temperaturas globales, modifica los patrones de lluvia y tiene impactos en la agricultura o economía de múltiples países (todo basado en análisis científico).
Durante su fase cálida, las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal, lo que altera la circulación atmosférica. Esto puede provocar sequías prolongadas en algunas regiones y lluvias intensas en otras.
La meteorología profesional clasifica estos eventos como débiles, moderados, fuertes o extraordinarios, basándose en anomalías térmicas precisas. En ningún manual científico aparece la palabra Godzilla para definir la intensidad de las temperaturas o predecir tormentas.
El Niño Godzilla 2026: Advertencia sobre la desinformación climática
Aunque un evento fuerte requiere preparación y políticas de prevención, bautizarlo con nombres alarmistas distorsiona la percepción del riesgo real. La desinformación puede llevar a que las personas ignoren las alertas oficiales o tomen decisiones equivocadas.
Los científicos insisten en que el cambio climático es un problema serio que exige acciones concretas, no apodos virales que trivialicen la situación. La educación ambiental y la alfabetización mediática son herramientas clave para combatir el miedo infundado y promover conciencia ecológica.
El Niño Godzilla 2026: Consejos para evitar caer en rumores
- Verifica la fuente: confía en instituciones oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) o la OMM.
- Evita el clickbait: titulares alarmistas suelen ser exageraciones mediáticas.
- Busca contexto completo: un video corto no explica la complejidad de un fenómeno global.
El Niño Godzilla 2026: México mantiene monitoreo constante ante cambios climáticos
Las autoridades meteorológicas mexicanas realizan vigilancia constante de las costas mediante modelos matemáticos y datos satelitales. Las alertas tempranas se emiten con base en ciencia rigurosa, no en rumores virales. La prevención ciudadana debe guiarse siempre por los avisos oficiales.
IMPORTANTE: El llamado Niño Godzilla es únicamente un mito de internet sin sustento científico. El verdadero fenómeno es el El Niño-Oscilación del Sur, monitoreado por organismos internacionales y autoridades mexicanas. Mantenerse informado con fuentes confiables es la mejor manera de frenar la cadena de desinformación digital.
Para más información, consulta los canales oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).



