En silencio y fuera de los focos internacionales, Neymar tomó una decisión clave para su futuro deportivo. Según versiones surgidas desde su entorno, el delantero brasileño se operó durante la reciente fecha FIFA con el objetivo de acelerar su recuperación y enviar una señal contundente: quiere llegar en condiciones al Mundial 2026 y volver a ser considerado por el seleccionador, Carlo Ancelotti.
TE PUEDE INTERESAR: Vinicius pide a Lamine Yamal luchar contra el racismo: ‘Los negros pobres tienen más dificultades’
¿De qué se operó Neymar?
La operación, de carácter correctivo y vinculada a una lesión que venía arrastrando desde hacía semanas, fue programada estratégicamente para coincidir con el parón internacional.
De este modo, el atacante evitó interferir con el calendario de su club y, al mismo tiempo, ganó tiempo valioso en la carrera contrarreloj que implica regresar al máximo nivel competitivo antes de las convocatorias decisivas.
La cirugía fue regenerativa en la rodilla en la que ha tenido constantes lesiones, con el fin de mejorar su desempeño y así, poder ser considerado por Carlo Ancelotti para entrar en la convocatoria para el Mundial 2026.
Esta operación “menor” busca fortalecer la articulación y mejorar su estado físico tras una cirugía previa de menisco en diciembre de 2025.
“Neymar se sometió a una intervención quirúrgica en la rodilla durante el parón internacional de la FIFA. No entrenó. Estuvo unos días recuperándose de la intervención, que fue un asunto clínico”, reveló Cuca, su DT en Santos.

NO TE PIERDAS: Alessandro Bastoni sueña con jugar en Barcelona y ‘tiene prisa por cerrar su fichaje’, según reportes
Ancelotti tendrá la última palabra sobre el máximo goleador de Brasil
La figura de Carlo Ancelotti aparece como un factor central en esta historia. El experimentado entrenador italiano, señalado desde hace tiempo como el hombre elegido para liderar el próximo ciclo de la selección de Brasil buscando ser protagonista en un Mundial nuevamente, es conocido por su gestión pragmática de las plantillas y su escasa tolerancia a los riesgos innecesarios. En ese contexto, Neymar sabe que el talento ya no es el único argumento: la fiabilidad física es hoy tan determinante como la jerarquía futbolística.
