El pasado miércoles Moisés Muñoz, ex portero del América y la Selección Mexicana, fue ingresado de urgencia a un hospital en la Ciudad de México, luego de presentar molestias tras acudir a un evento promocional.
Luego de pasar varias horas internado, recibió el alta médica y fue el propio Moisés quien explicó cuál fue el motivo que lo llevó al centro médico, pues acusó dolor desde que se encontraba en Tulum, Quintana Roo, donde reside y labora como director general de Cultura y Deporte.
“Para los que saben y no saben, yo estoy viviendo acá en Tulum, estoy trabajando como director general de Cultura y Deporte en el ayuntamiento y el miércoles me fui a la Ciudad de México porque me invitaron a la inauguración de canchas de futbol con el secretario de gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto (...) y simplemente y sencillamente me empecé a sentir muy mal desde la madrugada que me desperté en Tulum para hacer el viaje a la Ciudad de México”, mencionó en un video compartido en sus plataformas.
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“(Fue) un dolor muy específico, del lado derecho del abdomen en la parte de abajo y como con ganas de vomitar, con un poco de náuseas. Decidí tomar el vuelo a la Ciudad de México y llegando asístí al primer evento con el secretario y después de este primer evento me seguía sintiendo muy mal, el dolor era mucho más fuerte, se había trasladado a la parte de atrás al riñón y ahí decidimos que me fuera mejor a urgencias a un hospital”.
Así llegó al hospital Moisés Muñoz y la causa de su malestar
Muñoz, multicampeón con América y el héroe en la Final del Clausura 2013 con un gol agónico ante Cruz Azul, informó que fue llevado al Hospital General de Ticomán, donde recibió atención inmediata, por lo que agradeció al personal del nosocomio.
Pese a las especulaciones, el ex guardameta confirmó que le fueron diagnosticados cálculos renales, por lo que no requirió de cirugía tras descartarse algo más serio como una apendicitis.
“Terminaron siendo unos cálculos renales, mejor conocidos como unas piedritas en el riñón, las que me estaban doblando del dolor. No fue apendicitis, me descartaron apendecitis con una tomografía y un ultrasonido; no me tuvieron que hacer cirugía, no entré al quirófano”.
“Ya después de que me descartaron apendicitis me pudieron dar el medicamento para tranquilizarme con el tema de las piedritas en el riñón. También tuve una oclusión en el colon que me ocasionó muchísimo dolor en el abdomen, eso fue lo que sucedió”.
