La previa del partido entre Pumas y América, correspondiente a la Jornada 12 del Clausura 2026, registró momentos de tensión en los accesos del Estadio Olímpico Universitario debido a la presencia de aficionados con boletos falsificados. La situación generó retrasos en el ingreso y obligó a la intervención de autoridades para evitar mayores complicaciones.
Desde horas previas al inicio del encuentro, se reportaron concentraciones importantes de personas en las entradas A y B del inmueble, lo que derivó en inconformidad entre los asistentes. El problema se originó tras la detección de irregularidades en el boletaje, situación que ralentizó el flujo habitual de ingreso, informó la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Restricción de accesos y mensajes de seguridad ante un posible ‘portazo’ para el Pumas vs América
Ante el incremento de personas en los accesos, personal de seguridad del estadio emitió indicaciones directas para frenar el ingreso desordenado. En medio del operativo, se escuchó el mensaje: “no va a entrar nadie, ya no hay acceso”, transmitido a través de un megáfono para contener a los asistentes, en videos difundidos por Universal Deportes o el Diario Récord.
La negativa provocó molestia en algunos grupos de seguidores, quienes buscaban ingresar sin aceptar alternativas de acceso o reubicación dentro del inmueble. Esto elevó la presión en los puntos de entrada, donde se concentró la mayor parte de los aficionados.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC) confirmó los hechos y detalló las acciones implementadas para controlar la situación.
“En el acceso A y B, del estadio Olímpico Universitario, se tuvo aglomeración de personas previo al partido, ya que personal encargado de la seguridad del recinto detectó irregularidades en el boletaje, incluyendo a un grupo numeroso de personas que intentó ingresar con boletos apócrifos, lo que generó un acceso más lento de los aficionados e inconformidad; por lo que, policías de la SSC realizaron una valla de contención para apoyar a la organización de los asistentes y dar mayor afluencia en el acceso, realizándose todo bajo control”.
Durante el operativo, algunos aficionados insistieron en entrar por puntos específicos del estadio, lo que complicó la logística del personal encargado. Seguidores de Pumas buscaron acceder “a como dé lugar”, generando momentos de tensión que, sin embargo, no escalaron a incidentes de mayor gravedad.
Una vez estabilizada la situación, el ingreso se normalizó y el partido pudo desarrollarse con normalidad. De acuerdo con reportes, el Estadio Olímpico Universitario registró un aforo de 45 mil personas, lo que representó un lleno total para el Clásico Capitalino.


