Previo al enfrentamiento entre Sevilla y Barcelona, el técnico argentino Matías Almeyda fue cuestionado sobre el caso de una aficionada con cáncer que recibe apoyo económico de seguidores sevillistas. Su respuesta derivó en una reflexión más amplia sobre el papel del futbol en la vida social y en un mundo marcado por conflictos armados.
‘Hay guerras y nosotros hablando de un partido’: Almeyda
“El futbol es el fiel reflejo de las sociedades para mí. Hay guerras y nosotros estamos hablando de un partido; eso quiere decir que no nos importa nada. Es la parte triste, que el negocio tiene que seguir y nos estamos rompiendo la cabeza viendo cómo va a ser el equipo que va a jugar”, tiró el extécnico de Chivas, quien puso en la balanza el conflicto y los frutos que la pelota puede ofrecer a la sociedad, en medio de los ataques más recientes entre Irán, Estados Unidos e Israel que ya paralizaron algunas zonas de Medio Oriente.
“El futbol tiene algo muy lindo: despierta sentimientos. Para mí, bien utilizado es un remedio para mucha gente, como para muchos de nosotros. Desde ese lugar digo: ¿A cuántos nos da de comer?”, expresó.
El entrenador agregó que su carrera le permitió conocer culturas, viajar y acceder a experiencias que de otro modo no habría tenido, un contraste con la actualidad geopolítica, donde es cada vez más complicado ir de un sitio a otro.
“Qué gratitud que el futbol nos permita conocer, por lo menos a mí, diferentes culturas y países: viajar en avión, conocer otras personas, comer cosas ricas; si no hubiese sido por el futbol, en lo personal, no sé qué otro trabajo hubiese hecho”, señaló.

‘¿Por qué en vez de tirar cohetes no llevamos 50 millones de euros en arroz y educación?’: Almeyda
Además, Almeyda cuestionó la lógica de los gastos militares frente a la pobreza: “si cada cohete que tiran vale 50 millones de euros, y después decimos que en África hay hambre, ¿por qué en vez de tirar cohetes no llevamos 50 millones de euros en arroz y educación? Seguimos viviendo un mundo para uno mismo”, subrayó.
El entrenador también habló sobre cómo las dinámicas sociales se trasladaron al futbol, alejando a los aficionados de la cercanía con los equipos.
“Hace treinta años había hinchas mirando los entrenamientos. Qué feo que se perdió. Lo perdimos entre todos. ¿Volverá eso o no? Porque nos preocupamos siempre por otras cosas, pero no por la esencia”, expresó.
Matías añadió que le gustaría recuperar ese folclore del juego y la unión entre periodistas, árbitros, entrenadores y aficionados, pues consideró que la separación actual reflejó un retroceso: “socialmente el mundo va retrocediendo en todos los aspectos y somos todos parte de esto”, concluyó.
Las palabras de Almeyda se producen en un momento en que el deporte enfrenta incertidumbre por conflictos en Medio Oriente. La Finalissima entre Argentina y España aún no tiene sede confirmada tras los ataques en Qatar; además, los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita podrían ser reprogramados o cancelados por la Fórmula 1. A ello se sumó la postura de Irán de no participar en el Mundial 2026 en México, Estados Unidos y Canadá debido a tensiones con el anfitrión e Israel.



