La International Football Association Board (IFAB) y la FIFA ya analizan nuevas medidas para combatir el racismo dentro del futbol.
En los últimos días ha tomado fuerza la posibilidad de que se implemente la llamada ‘Ley Vinicius’, a raíz de lo ocurrido entre Vinicius y Gianluca Prestianni durante el Benfica vs Real Madrid de la ida de los playoffs de la UEFA Champions League, donde el argentino presuntamente se dirigió al jugador merengue con insultos racistas.
El caso evidenció la necesidad de reforzar los protocolos contra la discriminación, por lo que se abrió la puerta a una posible modificación normativa que impediría a los jugadores cubrirse la boca al dirigirse a un rival.
“La IFAB también acordó que se realizarán consultas para desarrollar medidas en los casos en que (...) los jugadores se cubran la boca cuando se enfrentan a los oponentes durante los partidos”, informaron a través de un comunicado oficial en el marco de la 140ª Reunión General Anual.
¿Qué es la ‘Ley Vinicius’ y cuándo entraría en vigor?
Aunque popularmente ya es conocida bajo ese nombre, la medida no es oficial todavía. Lo que se aprobó fue iniciar consultas y análisis para determinar cómo se aplicaría y qué tipo de sanción correspondería en caso de incumplimiento.
La intención es clara: evitar que los futbolistas oculten posibles expresiones ofensivas o racistas tapándose la boca con la mano, la camiseta u otro objeto. Desde la asamblea se reiteró el mensaje de que no hay lugar para los racistas en el futbol.
De avanzar el proceso reglamentario, la implementación podría darse antes del Mundial 2026 que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá.

Nuevas reglas aprobadas por la IFAB
La IFAB aprobó una serie de modificaciones que entrarán en vigor a partir del Mundial 2026 y que otorgarán mayor margen de intervención al árbitro y al VAR.
Entre los cambios más relevantes destaca la posibilidad de revisar jugadas que deriven en una segunda tarjeta amarilla, algo que antes no estaba contemplado. También se permitirá corregir decisiones relacionadas con tiros de esquina mal concedidos.
Además, en busca de aumentar el tiempo efectivo de juego, se implementarán medidas contra la pérdida deliberada de tiempo. Es decir, si un equipo tarda demasiado en reanudar desde un saque de banda o de meta, podrá perder la posesión e incluso conceder un tiro de esquina.
De igual manera, se establecen límites más estrictos en sustituciones y protocolos para jugadores que reciban atención médica dentro del campo.



