Por segunda vez en su historia, los Seattle Seahawks son campeones del Super Bowl. Tal y como hace 12 años, la defensiva les ha entregado el trofeo Vince Lombardi en 2026 con una actuación dominante y demoledora de 29-13 ante unos New England Patriots que jamás llegaron al partido.
Qué lejos se vieron los Pats de aquellos años con Tom Brady. A Drake Maye le salió todo lo “verde” que está para un escenario como estos, su línea ofensiva tampoco le ayudó en lo absoluto y la fórmula fue un desastre para ellos y una delicia para Seattle, que les hizo la vida imposible.
A Maye lo capturaron seis veces, dos de ellas de Byron Murphy, quien también recuperó un balón suelto del mariscal. Hubo anotación defensiva cortesía de Uchenna Nwosu, quien devolvió balón suelto a zona prometida en el último periodo.
Ofensivamente, tampoco es que los Seahawks fueran demoledores. Jugadas terrestres puntuales de Kenneth Walker, quien superó las 100 yardas, y algunos pases de Sam Darnold para mantener las series ofensivas.
Pero quien realmente brilló fue el pateador Jason Myers con 5 goles de campo, un récord del Super Bowl.
De los Patriots, sus dos anotaciones llegaron en el último periodo, pero ni siquiera para ponerle nervio al SBLX, ya que nunca compitieron. Par de pases de Drake Maye a Mack Hollins y Rhamondre Stevenson hicieron un poquito más decorosa la que terminó siendo una paliza. Tal vez no por la diferencia de puntos, pero sí en el trámite completo.
