La jornada del descenso olímpico en los Juegos de Invierno 2026 quedó marcada por un episodio dramático. La estadounidense Lindsey Vonn, de 41 años, sufrió una escalofriante caída apenas segundos después de iniciar su recorrido. Competía con una grave lesión en la rodilla izquierda y una articulación derecha reconstruida, lo que hacía aún más desafiante su intento de conquistar una nueva medalla.
Tras perder el control, golpeó una puerta con el hombro derecho y rodó ladera abajo, terminando sobre su espalda con los esquís cruzados. Sus gritos resonaron mientras el personal médico acudía de inmediato. La atención se prolongó varios minutos en un ambiente de silencio absoluto en la meta. Finalmente, fue inmovilizada en una camilla y retirada en helicóptero, lo que podría significar el final de su ilustre carrera.
La jefa de deporte de U.S. Ski and Snowboard, Anouk Patty, explicó: “estará bien, pero va a ser un proceso. Este deporte es brutal y la gente necesita recordar cuando están viendo que estos atletas se lanzan montaña abajo y van realmente, realmente rápido”.
Por su parte, el presidente de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard, Johan Eliasch, calificó el accidente como “trágico, pero es el esquí de competición. Solo puedo decir gracias por lo que ha hecho por nuestro deporte, porque esta carrera ha sido el tema de conversación de los juegos y ha puesto nuestro deporte en la mejor luz posible”.
Tras la caída de Lindsey Vonn, Breezy Johnson conquistó el oro en Milán-Cortina
El día fue agridulce para Estados Unidos. Mientras Vonn era retirada del recorrido, su compatriota Breezy Johnson se consagraba con la medalla de oro, convirtiéndose en la segunda mujer estadounidense en ganar el descenso olímpico después de que Vonn lo hiciera en Vancouver 2010.
“No pretendo saber por lo que está pasando, pero sí sé lo que es estar aquí, luchar por los Juegos Olímpicos y ver esos sueños morir. No puedo imaginar el dolor que está pasando y no es el dolor físico; podemos lidiar con el dolor físico, pero el dolor emocional es otra cosa”.
Lindsey Vonn y su regreso a la nieva con la escalofriante caída como despedida
La caída ocurrió en un momento en que Vonn buscaba un regreso histórico. Tras casi seis años fuera del circuito, volvió la temporada pasada con una prótesis parcial de titanio en la rodilla derecha. Llegó a estos Juegos como líder en la clasificación de descenso de la Copa del Mundo y favorita para el oro, pese a haber sufrido otra lesión de rodilla apenas nueve días antes.
En 2006, antes de los Juegos de Turín, sufrió una caída en entrenamiento y aun así compitió en cuatro pruebas. Con cuatro títulos generales de Copa del Mundo y un oro olímpico, Vonn es considerada una de las mejores esquiadoras de todos los tiempos.
El recorrido de Cortina d’Ampezzo, donde se disputó la prueba, es un lugar especial para ella. Conocida como la ‘reina de Cortina’, ostenta allí un récord de 12 victorias en Copa del Mundo. Antes de la competencia, Vonn refirió que “este sería el mejor regreso que he hecho hasta ahora. Definitivamente el más dramático”.
La jornada quedará en la memoria como un contraste entre el triunfo de Johnson y el dolor de Vonn, símbolo de la grandeza y fragilidad del deporte olímpico.



