A los 31 años, Igor Lichnovsky aprovechó el mercado de fichajes para emprender un nuevo desafío en Europa. Tras cuatro años en México, donde defendió la camiseta del América, el jugador se despidió de la Liga MX y partió al Viejo Continente, con la misión de aportar solidez defensiva a un cuadro turco que atraviesa un momento crítico.
El anuncio corrió a cargo del Fatih Karagümrük: “nuestro club ha firmado contrato con Igor Lichnovsky, el defensa del equipo mexicano CF América”. El acuerdo contempló un vínculo inicial de año y medio, con la posibilidad de extenderlo por una temporada adicional.
El paso ganador de Lichnovsky en América, aunque perdió protagonismo en la última etapa
Durante su paso por el América, Lichnovsky vivió una situación complicada. En las águilas pasó varios meses sin ser considerado en la alineación titular, lo que generó especulaciones sobre un posible regreso a Universidad de Chile; sin embargo, la oportunidad de volver a Europa se presentó como una alternativa más atractiva y le permitió retomar protagonismo en un escenario distinto.
“El jugador de 31 años, que ganó dos títulos del Clausura de la Liga Mexicana, 2 del Apertura de la Liga Mexicana; una Supercopa de México, una Copa de México Clausura; una Copa de México Apertura, una Copa de la Liga Mexicana; dos títulos de la Liga Premier de Chile, una Copa de Chile y un campeonato de la Segunda División de Portugal, también disputó cuatro partidos con la Selección Nacional de Chile. Damos la bienvenida a Igor Lichnovsky a nuestra familia y le deseamos mucho éxito con nuestra equipación rojinegra”, el palmarés que presumió su nueva institución.
El defensor chileno ya había tenido una trayectoria en el futbol europeo antes de llegar a México. Militó en clubes como el Sporting de Gijón, el FC Porto y el Real Valladolid, donde acumuló experiencia en ligas de alto nivel. Ahora, su retorno a Europa lo colocó en un contexto exigente, pues deberá enfrentar la presión de un equipo que lucha por mantenerse en la máxima categoría del balompié turco.
El Fatih Karagümrük atraviesa una situación delicada. Actualmente ocupa el último lugar de la Superliga de Turquía, con seis puntos de diferencia respecto al penúltimo clasificado (Kayserispor). La llegada de Lichnovsky busca reforzar una defensa que mostró fragilidad en la primera parte del torneo.
El próximo compromiso será este sábado 7 de febrero, cuando el Karagümrük reciba al Antalyaspor en el Vefa Stadium, recinto con capacidad para cerca de siete mil aficionados. Este encuentro marcará el inicio de la segunda rueda del campeonato, y será una prueba inmediata para el nuevo fichaje.



