El suministro eléctrico es un servicio esencial para hogares y negocios; sin embargo, su continuidad no es automática ni incondicional. Durante febrero, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cuenta con atribuciones para cancelar contratos y cortar el servicio de luz sin previo aviso cuando se configuran determinadas irregularidades. Este escenario, aunque genera inquietud entre usuarios, responde a causales específicas y no a decisiones arbitrarias.
Conviene diferenciar dos figuras que suelen confundirse. Por un lado, está la interrupción temporal del servicio (comúnmente asociada al incumplimiento de pago), que es reversible mediante acuerdos con la propia CFE; por otro, la cancelación o rescisión del contrato, que implica la terminación de la relación contractual y obliga al usuario a iniciar un trámite de contratación desde cero para restablecer el suministro. Esta distinción es crucial para dimensionar las consecuencias y los pasos a seguir.

¿Por qué CFE puede cancelar el contrato en FEBRERO?
Las razones por las que la CFE procede a cancelar contratos y cortar la luz sin previo aviso durante febrero están relacionadas con irregularidades de uso, más allá de la existencia de adeudos. Entre los motivos específicos se encuentran los siguientes:
- No pago a tiempo: El incumplimiento en el pago de los recibos, incluyendo multas y recargos, constituye la causa más frecuente. Aunque el adeudo suele derivar en suspensión, la persistencia del incumplimiento puede escalar a la rescisión contractual
- Daños en la instalación eléctrica: Cuando la instalación del inmueble pone en riesgo la seguridad de los ocupantes o de la red eléctrica, la CFE puede proceder a la cancelación para prevenir accidentes y afectaciones mayores
- Fallas en la instalación: Conexiones defectuosas, sobrecargas u otros problemas técnicos justifican la medida, al comprometer la integridad del sistema
- Instalación inaccesible: Si la instalación se ubica en un lugar de difícil acceso o no cumple con normas de seguridad, la CFE puede negar la prestación del servicio

Estas causales delimitan el marco de actuación del organismo. En ese sentido, es fundamental precisar que la CFE carece de facultades para cancelar contratos o cortar el suministro de manera arbitraria durante febrero. Cualquier determinación debe estar fundamentada en una causa legal justificada, con el objetivo de proteger el derecho de los usuarios y evitar suspensiones sin sustento normativo.
¿Qué consecuencias hay cuando la CFE corta la luz o cancela el contrato?
Ante la detección de irregularidades en la instalación o el consumo, las atribuciones de la CFE no se agotan en la cancelación del contrato o el corte del servicio. El organismo puede imponer sanciones económicas considerables y, cuando existe manipulación deliberada del sistema, iniciar acciones legales contra el usuario.
En el marco penal vigente, el robo de energía se clasifica como delito federal, lo que puede derivar en sentencias de prisión. Este punto subraya la gravedad de prácticas como alteraciones al medidor, conexiones clandestinas o cualquier mecanismo orientado a evadir el registro real del consumo.
¿Cómo evitar que la CFE corte la luz o termine el contrato?
Para reducir el riesgo de una cancelación contractual en febrero, resulta aconsejable mantener pagos oportunos, verificar la instalación eléctrica con personal calificado y garantizar el acceso seguro a los equipos. Ante cualquier notificación o revisión, atender de inmediato los requerimientos técnicos y administrativos puede marcar la diferencia entre una suspensión reversible y una rescisión definitiva.
En síntesis, la cancelación del contrato por parte de la CFE responde a irregularidades comprobables y a un marco legal específico. Conocer las causas, distinguir los tipos de interrupción y cumplir con las obligaciones del usuario son pasos clave para evitar quedarse sin luz y enfrentar febrero con certidumbre.



