Allan Saint-Maximin no tuvo el paso esperado en México con el América. Más allá de lo deportivo, donde registró tres goles y dos asistencias, el francés decidió abandonar el equipo tras denunciar que sus hijos fueron víctimas de comentarios racistas durante su estancia en el país. Esta situación fue un factor clave para su salida y su regreso a Europa, al Racing Club de Lens en Francia.
Sin embargo, la historia no terminó ahí. Varios usuarios dejaron comentarios ofensivos y racistas en las publicaciones en redes sociales que presentan a Saint-Maximin con su nuevo equipo.
Ante esta oleada de mensajes negativos, el club francés se vio obligado a desactivar los comentarios en sus diferentes plataformas para proteger al jugador y mantener un espacio respetuoso.
Lens apoya a Saint-Maximin y rechaza los ataques de racismo
“El Racing Club de Lens está indignado y condena con la mayor firmeza la avalancha de comentarios de odio e insultos racistas dirigidos a su nuevo jugador, Allan Saint-Maximin, en las redes sociales”, mencionan en el comunicado.
La institución también señaló que seguirá tomando las medidas que consideren pertinentes para que sus redes sociales sean espacios de expresión respetuosos y concluyó respaldando al futbolista.
“Como club cívico y comprometido, Racing reafirma su compromiso con los valores del respeto y la tolerancia, y apoya a Allan y sus seres queridos, a quienes ofrece su total y completo apoyo”, finalizan.
Mourinho ya había advertido sobre el estado físico de Saint-Maximin
Antes de la llegada del francés al club, José Mourinho, quien fuera su entrenador en el Fenerbahçe, comentó que jamás había visto a Maxi entrenar cuatro días seguidos al mismo nivel que sus compañeros.
“Solo puedo decir que cuando un futbolista entrena bien, está en forma, puede subir las escaleras, pero si no entrena bien, si llega tarde y tiene sobrepeso, necesita ascensor para subir porque se cansa muy rápido”, mencionó.
