El Barcelona atraviesa un momento de contrastes. Mientras celebra ingresos millonarios por su participación en la Champions League y victorias deportivas, como el 3-0 frente al Oviedo y el 4-1 al Copenhague, el remodelado Camp Nou se convirtió en foco de críticas tras la aparición de ratas en el césped y filtraciones de agua durante partidos recientes.
El video difundido por TNT Sports México mostró a los roedores desplazándose junto al perímetro del campo en la previa del duelo contra los daneses (donde milita Rodrigo Huescas). La grabación se viralizó en redes sociales, generando cuestionamientos sobre el estado de las obras y la imagen internacional del club.
El regreso del Barcelona a su histórico estadio se dio en noviembre de 2025, pero las obras aún no concluyen. El proyecto busca ampliar la capacidad a 105 mil espectadores e instalar una cubierta total, cuya finalización se ha pospuesto hasta 2026 o 2027.
Sin embargo, los incidentes recientes pusieron en duda la planificación; además, el partido contra el Oviedo estuvo marcado por un aguacero que dejó empapados a periodistas y aficionados. Las cabinas de prensa resultaron inutilizadas por las goteras; mientras, el palco presidencial también sufrió las consecuencias del diluvio.
La difusión del video con los roedores coincidió con la previa del partido de Champions League, lo que amplificó la repercusión mediática. Para muchos aficionados, la imagen de ratas en el césped simbolizó la falta de control en un proyecto que debería representar modernidad y prestigio.
Los problemas de infraestructura también afectaron la percepción de los socios y directivos. Durante el aguacero frente al Oviedo, Joan Laporta soportó la tromba de agua en el palco; mientras Deco, director deportivo, se protegía con su chamarra. Algunos dirigentes, incluso, recurrieron a paraguas para evitar empaparse, una escena que evidenció la precariedad temporal del recinto.
Las obras iniciadas en junio de 2023 avanzan con la expectativa de concluir a finales de 2027. El reto principal sigue siendo la instalación de la cubierta total, considerada esencial para evitar incidentes como los vividos recientemente.
Mientras tanto, el Barcelona continúa disputando partidos en un estadio parcialmente habilitado, con asistencia creciente pero aún limitada. La combinación de éxitos deportivos y polémicas estructurales mantiene al club en el centro de la conversación internacional.
Barcelona regresará al Camp Nou hasta el 7 de febrero de 2026, cuando reciba al Mallorca, tras duelos intermedios ante Elche (visita) y Albacete en Copa del Rey por los cuartos de final.



