La figura más importante de los Estados Unidos ha decidido que no asistirá al evento deportivo cumbre de su país, ya que el presidente Donald Trump aseguró públicamente que se ausentará del Super Bowl LX, que se disputará el próximo domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, en California.
El mandatario estadounidense, quien el año pasado sí asistió al partido grande de la NFL en la ciudad de Nueva Orleans, y quien también se ha dado cita en otros grandes eventos deportivos como funciones de UFC y el Abierto de Estados Unidos de tenis, acusó que “le queda muy lejos” la sede del Super Bowl este año respecto a su casa de descanso en Florida.
“Está demasiado lejos. Lo haría. He tenido muy buenas manos para el Super Bowl, les caigo bien. Iría si (el viaje) fuera un poco más corto”, afirmó Trump al periódico New York Post.
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Trump arremete contra Bad Bunny en el Super Bowl
Aunque el mandatario republicano atribuyó su ausencia al largo vuelo, no es ningún secreto que no está entusiasmado con las presentaciones musicales confirmadas de Bad Bunny y Green Day, quienes apoyaron a su opositora Kamala Harris en las elecciones del 2024.
“Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hacen es sembrar el odio. Terrible”, declaró Trump sobre ambos artistas recibiendo una plataforma tan amplia como es el show de medio tiempo del Super Bowl LX.
Incluso, en octubre pasado, Donald Trump dijo que “nunca había oído hablar” de Bad Bunny, quien es uno de los cantantes más escuchados en el planeta, con más de 80 millones de oyentes mensuales en la plataforma Spotify, y con múltiples éxitos desde hace varios años.
El Conejo Malo había anunciado que no daría conciertos en Estados Unidos en su gira 2025-2026 por temor a que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) tuviera en la mira a los asistentes al concierto.
El artista puertorriqueño públicamente ha mostrado su desprecio por Donald Trump, sus políticas migratorias y su “incitación al odio” hacia las minorías trabajadoras en la Unión Americana, especialmente en las conocidas como ‘Ciudades Santuario’ como Nueva York, Chicago y Los Ángeles.
