El Feyenoord atraviesa uno de sus momentos deportivos más delicados de la temporada. El histórico club de Róterdam sumó su sexto partido consecutivo sin victoria, una racha que incluye dos empates y cuatro derrotas, tras caer 4-3 ante el Sparta en el derbi de la ciudad; sin embargo, en medio de la frustración colectiva, emergió una noticia que captó la atención del futbol: el debut goleador de Shaqueel van Persie con el primer equipo, marcado por un doblete tan espectacular como simbólico.
Shaqueel van Persie: un debut urgente con dos golazos un un clásico
Con el marcador adverso 0-2, Robin van Persie, actual entrenador del Feyenoord, recurrió a su hijo Shaqueel en el minuto 63, una decisión tomada desde la necesidad y no desde el apellido. El joven delantero, nacido en Londres el 16 de noviembre de 2006, respondió con una actuación que superó cualquier expectativa.
El dorsal 49, identificado en la camiseta como “S. Van Persie”, justificó su ingreso con hechos: en apenas minutos, el atacante dejó huella con dos goles consecutivos, ambos de una ejecución técnica notable, que transformaron el ambiente del estadio De Kuip y devolvieron la esperanza a una afición golpeada por los resultados.
Shaqueel van Persie: sus goles de tacón y chilena
El primer tanto llegó al minuto 87, cuando Shaqueel culminó de tacón un pase de la muerte enviado por Quinten Timber, reduciendo la desventaja a 2-3. Apenas 94 segundos después, volvió a aparecer en el área para empatar momentáneamente el partido con una chilena, tras un centro preciso de Luciano Valente, desatando el delirio en las gradas y en el propio banquillo.
El impacto fue inmediato: dos goles de altísima factura en su primer gran escenario con el primer equipo, tras haber disputado previamente solo 18 minutos repartidos en tres encuentros oficiales.
No obstante, la ilusión duró poco. En el minuto 93, Joshua Kitolano anotó el 3-4 definitivo para el Sparta, un golpe que cayó como un jarro de agua fría en De Kuip y que profundizó la crisis deportiva del Feyenoord.
El estreno de Shaqueel no fue una sorpresa aislada para quienes siguen de cerca la cantera del club. El joven delantero llegaba respaldado por 21 goles en 21 partidos con el equipo Sub 17 del Feyenoord, números que explican la confianza depositada en él pese a su corta edad.
Maurice Steijn, entrenador del Sparta, reconoció la calidad del joven atacante al señalar que “los goles de Shaqueel son tan hermosos que no hay defensa”: por su parte, Ruben Schaken, exjugador del Feyenoord, destacó la similitud con su padre y lo incluyó en el Equipo de la Jornada, resaltando la estética y dificultad de ambas anotaciones.
Robin van Persie fue claro al referirse a la situación: no existen privilegios. El entrenador aseguró que trata a Shaqueel como a cualquier otro jugador, una postura que sintetizó con una frase contundente: su plantilla es como una familia de 25 futbolistas, sin distinciones.
Así, la histórica saga Van Persie suma un nuevo capítulo, esta vez desde el banquillo y el terreno de juego.



