Marruecos DENUNCIA a Senegal y FIFA CONDENA el abandono tras CAÓTICA Final africana

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Momento de tensión durante la Final de la Copa Africana, con protestas, abandono del campo y el polémico penal que desató el conflicto entre Marruecos y Senegal.

La Final de la Copa Africana entre Marruecos y Senegal terminó envuelta en polémica: un penal señalado en el añadido, la retirada senegalesa, críticas directas de Gianni Infantino y un insólito episodio con las toallas del portero que marcaron el desenlace del torneo.

La Final de la Copa Africana de Naciones entre Marruecos y Senegal (1-0) quedará registrada como una de las más caóticas y controvertidas del torneo. Lo que debía ser una celebración del futbol derivó en una sucesión de episodios que incluyeron un gol anulado en el tiempo añadido, un penal señalado a favor del conjunto anfitrión; la retirada momentánea de Senegal del terreno de juego, una fallida ejecución desde los once metros y, finalmente, el gol de Pape Gueye que otorgó el título a los Leones de Teranga.

Lejos de cerrar el capítulo con el silbatazo, las consecuencias se trasladaron a los despachos. La Real Federación Marroquí de Futbol (FRMF) denunciará a Senegal ante la FIFA y la Confederación Africana de Futbol (CAF), al considerar que los hechos posteriores a la pena máxima alteraron de manera grave el desarrollo normal del partido.


A través de un comunicado oficial, la FRMF fijó su postura y confirmó su intención de acudir a los organismos rectores del futbol mundial. La federación marroquí sostiene que la retirada de Senegal tras la decisión arbitral condicionó el rendimiento de los jugadores y rompió el curso reglamentario de la final.

En el documento, Marruecos subrayó que el penal señalado fue una decisión correcta, avalada por expertos, y que los acontecimientos posteriores generaron un entorno anómalo en un partido de máxima relevancia. El organismo también aprovechó para agradecer el respaldo masivo de su afición y a quienes contribuyeron a la organización del campeonato.


Infantino condena la conducta ‘inaceptable’ de Senegal

La respuesta institucional no se limitó al ámbito local. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, calificó como “inaceptable” el comportamiento de Senegal, tanto del cuerpo técnico como de los jugadores y algunos aficionados, tras el tiempo reglamentario del encuentro disputado en Rabat.

Infantino expresó su rechazo a las escenas registradas, asegurando que no deben repetirse en una Final internacional; además, instó a los órganos disciplinarios de la CAF a tomar medidas una vez analizadas las evidencias disponibles. En la misma línea, la propia CAF informó que revisará todas las grabaciones y trasladará el caso a las instancias correspondientes.


Las escenas desagradables presenciadas deben ser condenadas y nunca repetidas”, publicó el líder de la FIFA en su cuenta de Instagram después de asistir al partido en Rabat.

“Espero que los cuerpos disciplinarios pertinentes de la CAF (la Confederación Africana de Futbol) tomen las medidas apropiadas”, escribió Infantino.

El penal, el abandono y un castigo en el horizonte para Senegal

La secuencia que detonó el conflicto comenzó cuando Senegal vio anulado un gol al inicio del tiempo de descuento por una falta señalada por el árbitro. Minutos después, una revisión de video determinó que Brahim Díaz había sido derribado en un tiro de esquina, lo que derivó en un penal para Marruecos.

La decisión provocó la furia del conjunto senegalés. El entrenador Pape Thiaw animó a sus jugadores a abandonar el campo para impedir la ejecución del disparo, lo que obligó a detener el partido durante casi 15 minutos. Esta acción podría derivar en severas sanciones para el técnico, aunque no está claro si se aplicarían únicamente en competencias africanas o también en eventos FIFA, incluido el próximo Mundial, donde Senegal debutará ante Francia el 16 de junio.

Tras el prolongado parón, los equipos regresaron al terreno de juego en un escenario inédito. En el minuto 24 del tiempo añadido, Brahim Díaz ejecutó un penal que quedó marcado como uno de los más desacertados en una Final: un intento de Panenka débil, fácilmente contenido por Édouard Mendy.

El fallo mantuvo el empate y llevó el partido al tiempo extra, donde Pape Gueye apareció cuatro minutos después para marcar un gol decisivo que dio a Senegal su segundo título continental, en medio de un ambiente de tensión absoluta.

Yéhvann Diouf, el ‘héroe de la toalla’ en la Final africana

Más allá de las decisiones arbitrales y los reclamos institucionales, la final dejó una historia insólita. Yéhvann Diouf, portero suplente de Senegal, se convirtió en protagonista al impedir que recogepelotas y jugadores rivales se llevaran las toallas utilizadas por Mendy.

En imágenes virales se observó a Diouf defendiendo las toallas en la banda, siendo perseguido, incluso forcejeando, para protegerlas. En otros momentos, jugadores marroquíes como Achraf Hakimi e Ismaël Saibari aparecen involucrados en intentos por retirarlas del alcance del guardameta senegalés.

El episodio fue interpretado por la afición como un acto clave de solidaridad y resistencia. En redes sociales, Diouf recibió elogios masivos y fue catalogado como héroe nacional, una percepción que él mismo asumió con humor al publicar una foto mordiendo su medalla y sosteniendo una toalla.

El entrenador marroquí Walid Regragui calificó los hechos como una imagen “vergonzosa” para el futbol africano ante los ojos del mundo. Paradójicamente, Marruecos fue distinguido con el premio Fair Play del torneo, en una edición que quedará marcada por el conflicto.

La Final dejó claro que, más allá del campeón, la Copa Africana cerró con fracturas institucionales, un debate disciplinario abierto y un episodio que trascendió lo deportivo, con denuncias formales y advertencias desde la FIFA.