El primer triunfo del 2026 que pone fin a una “maldición” de 12 años sin ganar en el Volcán. Después de todas las críticas y señalamientos por el decepcionante resultado en el debut en casa, los Pumas se metieron a cancha de los Tigres para ganarles 1-0, gracias a un jugadón entre Jorge Ruvalcaba y Robert Morales.
Un auténtico tanque de oxígeno para un muy cuestionado Efraín Juárez, quien hoy puede decir que tiene a sus Pumas invictos al cabo de dos fechas, sacando el que parecía un resultado improbable de una de las canchas más bravas de México, valiéndose de una gran noche de Keylor Navas y algunas fallas inexplicables de las figuras de Tigres.
Dos equipos cuyo pasado reciente ha sido muy diferente. Los de la UANL fueron finalistas el torneo pasado y su título más reciente data del 2023, mientras que los de la UNAM suman más de una década en blanco y en el 2025 se quedaron en Play-In en los dos torneos.
Y la primera fecha del Clausura 2026 marcó también esa diferencia, con Tigres ganando de visita al San Luis y los Pumas abucheados en Ciudad Universitaria por no poder vencer a Querétaro, pero sabemos que la Liga MX es totalmente impredecible.
Pumas puso el 1-0 en cancha de Tigres
La apuesta de Efraín Juárez fue muy clara. Replegar a su equipo y entregarle el balón a los de Nuevo León, buscando un contragolpe para marcar diferencia y lo encontraron al minuto 23 con la definición de uno de sus refuerzos más importantes, Robert Morales.
Primero, el robo de César Garza en el medio campo y salida rápida. Una pared entre el paraguayo Morales y Jorge Ruvalcaba permitió al sudamericano quedar de frente contra Nahuel Guzmán, a quien venció con un remate de primera intención ante el asombro de la afición en el Volcán para el 1-0 de Pumas.
Keylor Navas, la figura de Pumas
El complemento se convirtió en el show de Keylor Navas, a quien el paso de los años no parece mermarle las tremendas condiciones que lo llevaron a ser titular del Real Madrid y del París Saint-Germain.
El costarricense fue una muralla en la que se estrellaron los suspiros de la afición regia, viéndolo sacar cabezazos a bote pronto, remates a contrapié y todo tipo de insinuaciones. Incluso, en la única en la que Keylor no podía hacer nada, la fortuna jugó de su lado.
La más clara de Tigres, literalmente sin portero y que increíblemente terminó afuera, la tuvo Ángel Correa prácticamente bajo el marco. Era el minuto 78, Diego Lainez hizo un muy buen desborde y se animó con su pierna menos hábil a sacar un centro raso al que, de forma inexplicable, el argentino llegó sin marca dentro del área chica, pero remató de forma espantosa.
Hasta Guido Pizarro, quien no suele ser muy expresivo, se llevó las manos a la cabeza al ver que su mejor futbolista se comía el gol más fácil de su vida, que para entonces hubiera sido el mínimo premio justo para unos Tigres que apedrearon el rancho de los del Pedregal todo el complemento.
Sudando, metidos en su área, pero librando el temporal, los Pumas ganaron por primera vez en cancha de Tigres desde enero del 2014, en un juego en el que Guido Pizarro anotó por los de la Autónoma de Nuevo León y Martín Bravo hizo la voltereta con doblete para los capitalinos.
